Enrique Padilla Santos
“Quien bien tiene y mal escoge, por mal que le venga, no se enoje”, dice un proverbio español.
El Dr. Juan Aburto, ex alcalde de Chinandega, me envió un artículo titulado “Disfrute sin culpas estos manjares”, pues ahora resulta que muchas comidas y frutas antes prohibidas, hoy en día ya no lo son.
Los huevos estaban en una lista de alimentos prohibidos. Hoy el criterio ha dado un giro de 180 grados, pues según la Asociación de Cardiología, se puede comer hasta siete huevos a la semana. ¿Por qué? Porque solamente tiene 1.5 gr. de grasas malas (L.D.L.) y aporta 75 calorías.
Chocolates: De sólo verlos me parece que voy a aumentar 1 kilo. “El cacao es rico en flavonoides, los mismos compuestos del vino tinto, eso sí, hay que comer el chocolate oscuro, nada de chocolate con leche”. Segundo manjar que deja de ser prohibido.
Camarones: Éstos tienen pésima fama por su gran contenido de colesterol, pero una ración equivalente de carne roja contiene diez veces más grasa saturada L.D.L. (las villanas), aporta la mitad de las calorías y tiene algunas grasas saludables del pescado; ¡otro pecado que podemos cometer!
Aguacates: La gente dice ‘no comas aguacate porque contiene mucha grasa’. ¡Qué desperdicio! un aguacate tiene unos 30 grs. de grasa, la misma cantidad que una hamburguesa con queso. Pero la comparación es engañosa, pues dos terceras partes de las grasas de este fruto son bondadosas y no villanas, mientras que la hamburguesa está repleta de grasas malévolas. Con razón los indios mayas no padecían del colesterol, según los antropólogos. En México y Guatemala está la cuna de estas calumniadas frutas, ¡gracias a Dios!
Sólo espero el último reporte del correo electrónico del cielo en el que el doctor Todopoderoso, me diga que la manzana ya no es un fruto prohibido, y mande a tachar el sexto mandamiento.
Esto sucederá cuando nos veamos que todos estamos desnudos, como estuvieron Adán y Eva en el Paraíso antes de que impusieran la ley seca.
¡Bon apetit!