Un impacto positivo

Peloteros profesionales han beneficiado económicamente al Bóer y al Chinandega Pablo Fletes [email protected] Cuando Marvin Benard confirmó que estaba dispuesto a enfundarse el uniforme de los Indios del Bóer, surgió la polémica sobre si en realidad era importante contar con este patrullero de los Gigantes de San Francisco o mantener en el bullpen al consistente […]

  • Peloteros profesionales han beneficiado económicamente al Bóer y al Chinandega

Pablo Fletes [email protected]

Cuando Marvin Benard confirmó que estaba dispuesto a enfundarse el uniforme de los Indios del Bóer, surgió la polémica sobre si en realidad era importante contar con este patrullero de los Gigantes de San Francisco o mantener en el bullpen al consistente lanzador Jairo Pineda.

Benard y Pineda son categoría “P” o profesional activo.

Sólo uno podía estar en el roster de la Tribu, y a pesar de los problemas que podría originar la salida de un lanzador tan consistente como Pineda, la directiva del Bóer asumió el riesgo con el objetivo de incentivar al público para abarrotaran las gradas del Estadio Nacional “Denis Martínez”.

Para beneplácito de los directivos, el público regresó, las taquillas aumentaron, hubo más promoción y lograron la ansiada estabilidad económica para culminar este Campeonato Nacional, pese a que actualmente el Bóer se encuentra con la soga el cuello tratando de lograr su pase a las semifinales.

“En el aspecto económico Benard vino a oxigenarnos y darnos respiro. Su venida nos consiguió un patrocinio grande de una empresa y resolvimos el problema económico del equipo”, comentó Eduardo Urcuyo, representante del conjunto capitalino.

“Claro, nos vimos afectados porque tuvimos que dejar fuera a Pineda, uno de los mejores lanzadores del torneo. Pero necesitábamos oxigenarnos económicamente y con Marvin lo conseguimos”, añadió.

Urcuyo aceptó el impacto económico con la presencia de Benard en el Bóer, pero aseguró que se demostró una vez más que los aficionados están ansiados de ver espectáculos de calidad, con peloteros profesionales que se entreguen por entero en el terreno de juego.

“Esto nos demostró que debemos concentrar la liga sólo con equipos y peloteros buenos, abrirnos a contratar profesionales nicaragüenses y extranjeros”, añadió Urcuyo, también indicó que uno de los factores de la crisis que vivió el Bóer es que los patrocinadores estatales entraron en crisis con el anuncio de los cambios en las distintas estructuras del Gobierno.

INCIDE, PERO NO TANTO

A diferencia del Bóer, en el Chinandega la presencia de Oswaldo Mairena, tirador de los Marlins de la Florida, y Juan Muñoz, ex triple “A” de San Luis, ha servido para lograr mejores taquillas e ingresos, pero eso no ha sido lo fundamental para la masiva presencia de aficionados, según Enrique Gasteazoro, presidente del conjunto occidental.

“La presencia de Muñoz y Mairena ha sido positiva por la disciplina y el trabajo que vienen a mostrar a los demás peloteros. La afición ha regresado a los estadios para ver a estos señores, pero en Chinandega este incremento se ha dado porque hemos combinado la cuestión del equipo ganador con los profesionales”, agregó.

“Con la llegada de estos muchachos, el equipo entró en una racha ganadora. Y esa combinación, junto con nuestro liderato en la segunda vuelta, nos ha servido para tener llenos constantes en el estadio de Chinandega”, añadió Gasteazoro.

“Muñoz ha demostrado ser un tipo profesional fuera y dentro del estadio. Eso el público lo ve, lo aprecia y obviamente ese paquete de jugadores profesionales con un equipo competitivo, nos ha servido para mantenernos como uno de los equipos de mejores taquillas del torneo”, reiteró el directivo.

Gasteazoro hizo énfasis en la importancia de un jugador experimentado como Próspero González, quien ha asumido su papel de líder del conjunto a pesar de la presencia de Mairena y Muñoz.

ALGUNOS NÚMEROS

Eduardo Urcuyo explicó que antes de la llegada de Marvin Benard, la taquilla del Bóer apenas rondaba las 300 personas una discreta recaudación de 4,000 córdobas por juego. La mayor taquilla llegó a ser de 1,500 personas.

Con Benard las entradas se incrementaron de 6,000 a 7,000 personas, con entradas de 55,000 y 60,000 córdobas, algunas veces llegando hasta los 100,000.

En Chinandega, según Gasteazoro, ha habido un incremento de un 10 por ciento por la presencia de los profesionales.

Pero lo esencial para la mayor asistencia, es la combinación de equipo ganador, con disciplina, profesionalismo y presencia de Oswaldo Mairena y Juan Muñoz.  

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