¿Cómo apruebo el examen de admisión?

No te estreses y conserva la calma pues tu estado emocional puede ser determinante. Además, organiza círculos de estudios y desarrolla tu hábito de lectura e investigación Celia Méndez [email protected] Conservar la calma y no dejarte dominar por el miedo pueden ser la clave para que apruebes con éxito el examen de admisión de la […]

  • No te estreses y conserva la calma pues tu estado emocional puede ser determinante. Además, organiza círculos de estudios y desarrolla tu hábito de lectura e investigación

Celia Méndez [email protected]

Conservar la calma y no dejarte dominar por el miedo pueden ser la clave para que apruebes con éxito el examen de admisión de la universidad. Para muchos estudiantes la idea de reprobar esta prueba es causa de estrés, ansiedad, intranquilidad, etc. sobre todo por la posibilidad de ver truncado su futuro profesional.

Los especialistas consideran que el estado emocional y anímico del alumno al momento de realizar la prueba es muy importante. Aunque también refieren que la preparación académica es vital.

“Su estado emocional puede ser la causa para reprobar el examen, ya que cuando egresan aún son adolescentes y atraviesan por crisis, o bien tienen problema de autoestima, inseguridad y hasta de ansiedad”, explica Mireya Orozco, directora del Departamento de Sicología.

La bachillera Heidy Soza Nicolás, estudiante egresada del Colegio Bautista en Masaya, nos cuenta que durante el viaje, hacia la universidad, todavía iba estudiando y que al momento de realizar el examen se encontraba súper nerviosa, hasta sudaba helado, pensaba que tenía muy poco tiempo para resolverlo y creyó que no lo iba a aprobar.

Sin embargo, ir a traer los resultados le resultó mucho más emocionante, “porque estaba nerviosísima”, relata Heidy, “peor aún cuando veía que algunos estaban llorando, otros reían y me desesperaba observar un montón de personas y las largas filas. Pero todo era de más, ya que cuando me dieron los resultados los nervios al saber para dónde se fueron. Sólo recuerdo que me quedé muda, después que me dijeron ‘felicidades usted aprobó en medicina’. No lo podía creer, era la carrera de mis sueños”.

Lamentablemente no todas las historias tienen un final feliz como éste. El año pasado egresaron unos 45,000 bachilleres, de los cuales según un pequeño sondeo con los diferentes rectores se espera aprueben un 60 por ciento.

“Pero no se puede atribuir toda la responsabilidad, de reprobar el examen, a las emociones que se tenga antes y durante la realización de éste, sino que también dependerá de la preparación académica que las y los jóvenes tengan para hacerlo y aplicar en la carrera de su preferencia”, agrega Orozco.

Para Orozco los estudiantes ponen mayor énfasis de estudio en cuarto y quinto año de secundaria, porque son las notas de estos dos últimos años las que piden como requisitos para prematricularse en una universidad pública y hacer la prueba, “cuando de verdad debieran poner siempre todo sus esfuerzos, tener un historial y rendimiento académico por excelencia”, opina.

De la misma forma, “no existe un apoyo de estudiante a estudiante, lo que hay que incentivar. La costumbre de los círculos de estudios se ha perdido, con los cuales no sólo se les ayuda a los alumnos que necesitan un reforzamiento de las clases, sino que los que sirven de profesores sus conocimientos se consolidan aún más”, explica la Licda. Juana Castillo, especialista en sicología.

Orozco y Castillo coinciden que ayuda bastante el hecho que los estudiantes, con sus grupos de amigos, hagan visitas a las universidades para que se familiaricen con las instalaciones y después no se sientan como “gallinas compradas” entre todos los estudiantes universitarios, cuando lleguen hacer el examen.

Por lo que ambas consideran esencial que las y los estudiantes desde que están en secundaria, incluso en primaria, deberían tener una formación u orientación vocacional que les oriente cómo estudiar e incentivar un hábito de estudio, qué es lo que quieren para su vida, que les ayude a decidir qué carrera estudiar, cómo controlar sus emociones, etc.

Además, instan a que sean las y los mismos estudiantes, quienes busquen este tipo de ayuda (orientación vocacional), si consideran que del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD), no lo están recibiendo.

MECD entrará en acción

A lo anterior, el Dr. Silvio De Franco, ministro del MECD, agrega que están revisando el currículum de estudio y pretenden introducir a éste unas materias nuevas que les ayudarán a los estudiantes a entender mejor la vida, tomar decisiones, hacer un plan de vida y desarrollar habilidades de comunicación, de trabajo, etcétera.

“Vamos a entrar en contacto con las universidades para ver de qué se tratan los exámenes, porque puede ser que estén basados en expectativas diferentes. Además, vamos a asegurarnos que cualquier persona que salga del bachillerato domine los contenidos de estudio, por consiguiente se revisará qué es lo que está pasando en las aulas de clases”, concluye el ministro.   

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