- Ex diplomático Francisco Quiñónez asume secretaría general
Consuelo Sandoval [email protected]
El Consejo Supremo Electoral (CSE) nombró como nuevo secretario general a Francisco Quiñónez, cargo que quedó vacante desde diciembre de 2001, cuando el presidente de ese poder del Estado, Roberto Rivas, presuntamente destituyó ilegalmente a Jorge Téllez.
Rivas remitió un memorando dirigido a todos los directores del CSE, en el cual les comunicaba que en la sesión del martes 21 de enero, los magistrados procedieron a la designación de Quiñónez y les solicitó que le brinden toda su cooperación.
“Asimismo, a partir de este momento toda solicitud de orden administrativo tendrá que ser única y exclusivamente dirigida al licenciado Francisco Quiñónez, y quedan totalmente suspendidas las solicitudes ante mi persona de cualquier Vo.Bo (visto bueno)”, señala la comunicación.
Quiñónez se desempeñó como embajador de Nicaragua en Panamá y Colombia durante el gobierno sandinista.
Rivas remitió copia de la comunicación al vicesecretario general, Lino Hernández, de quien no se señala cuándo fue democionado como secretario técnico del CSE, posiciones que ha desempeñado sin que existan legalmente en el organigrama de la institución, según el artículo 14, inciso B de la Ley Electoral.
Ese artículo estipula que una de las atribuciones del presidente del Poder Electoral es el nombramiento del secretario general y los directores generales, y en ninguna parte aparece la designación de un vicesecretario general y tampoco la Secretaría Técnica.
Los magistrados también dispusieron designar a Rosario Acosta como directora del Registro Civil de las personas, y a María Isabel Turcios, como directora de Recursos Humanos y Capacitación, en sustitución de Ernesto Hernández, quien pasó a ocupar la subdirección de esa instancia que antes desempeñaba la ahora titular.
Esos nombramientos causaron mucho malestar entre los empleados del CSE, que prefirieron el anonimato, porque no se explican la actitud contradictoria de Rivas, quien pese a la reducción presupuestaria, supuestamente favorece con el pago de diez mil córdobas mensuales en concepto de bonificaciones a unos quince allegados de su círculo.
El presidente del CSE, Roberto Rivas, negó que existan bonificaciones, no obstante, un funcionario que labora en su despacho admitió ayer que tienen un sobresueldo.
Confirmó la reducción salarial del 70 por ciento en enero a los funcionarios que devengan más de diez mil córdobas, y que a la fecha no han cancelado.
“Estamos esperando que el Ministerio de Hacienda que hizo su programación de manera unilateral sin consultarnos con el presupuesto, nos entregue 3.7 millones de córdobas para terminar de pagar ese 70 por ciento a la gente que gana por encima de diez mil córdobas”, expresó.
Los denunciantes aseguraron que debido a la crisis económica se reducirá la jornada laboral a seis horas de trabajo, y que a partir del primero de febrero se extenderá de las 7 de la mañana a la 1 de la tarde inclusive.