- Jefe de misión nica advierte que negociaciones se podrían “calentar” en marzo
Gustavo Ortega CamposEnviado Especial LA [email protected]
Los representantes de la empresa privada centroamericana cerraron filas para mantener presencia permanente en el marco de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta, por sus siglas en inglés), cuya primera ronda de negociaciones concluye hoy en la capital costarricense.
En un hotel de las afueras de San José, los empresarios del istmo decidieron mantener activa una instancia de trabajo para analizar los aspectos ligados a las negociaciones del Cafta.
Será a través del Consejo Empresarial Centroamericano (CECA), considerado como la vocería del sector privado del istmo, que los empresarios emitirán sus criterios sobre el rumbo de las platicas comerciales con Estados Unidos.
Alejandro Mansell, vicepresidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) de Nicaragua, dijo que “vamos a seguir teniendo estas reuniones para que nos expongan los avances, y, por otro lado, para que podamos expresar nuestras preocupaciones”.
El empresario explicó que esta primera ronda de negociaciones ha servido para el intercambio de información entre las partes y analizar temas generales, porque hasta en la próxima ronda, que se desarrollará en Estados Unidos, conocerán las propuesta norteamericanas.
Aseguró que la cita en Costa Rica ha servido para “podernos percatar de las visiones de los negociadores, esto nos ha servido para darles a ellos nuestras opiniones sobre las fallas y posibles soluciones”.
Alertó sobre la lentitud con que los gobiernos centroamericanos están abordando la armonización arancelaria, por lo que el Cosep presentará ante el CECA una solicitud para que la equiparación de aranceles esté lista en marzo, cuando presentarán la lista de productos a negociar frente al Cafta.
ALGUNOS TEMORES
Alfredo Vélez, representante del sector avícola, se mostró interesado en que se equiparen las normas sanitarias de la región, con el objetivo de lograr una presencia homogénea en las negociaciones.
Sin embargo, dijo que hay incertidumbre sobre los alcances que obtendrá este sector en las negociaciones, porque Estados Unidos es un mínimo importador de productos avícolas y de estas pequeñas compras, más del 90 por ciento las hacen a Canadá.
Edgard Guerra, quien viajó como representante del sector ganadero, se mostró escéptico ante las negociaciones sobre la carne, señalando que Nicaragua es el único país capaz de exportar ese producto, lo que convertiría ese rubro en una excepción en las pláticas globales.
LA ESTRATEGIA NICA
Carlos Sequeira, jefe negociador por Nicaragua, aclaró que la estrategia nicaragüense se articulará conforme avanzan las oportunidades, y destacó que la visión negociadora se ha ido estableciendo en base a las iniciativas del gobierno y de la sociedad civil.
Para Sequeira, esta primera ronda de negociaciones es una especie de reconocimiento entre las partes, y aclaró que no deben esperar aquí resultados inmediatos. “El niño acaba de concebirse, sé que las expectativas son enormes, que ya queremos buscarle nombre (al niño) e invitar a la fiesta de bautizo, pero hay que esperar, esto es un ejercicio de paciencia”.
Aseguró que en estas negociaciones “el que se sofoca, quien se pone demasiado apresurado, corre el riesgo de cometer errores… vamos ir al ritmo de las negociaciones, esto termina el 27 de diciembre, esta primera ronda fue de reconocimiento”.
Comentó que existen pocas novedades en las pláticas, lo que ha sido calificado por algunos sectores como hermetismo oficial. “Hermetismo no ha habido, lo que pasa es que no hay mucho que contar, no ha habido mucha carne, esperate en marzo y ahí sí va a haber indigestión, ahorita no hay mucho que contar… hay una cierta frustración, aburrimiento, pero esto es un ejercicio de paciencia, es casi como pescar un tiburón”.
ESPERANDO “SEÑITA”
A manera de ilustración, dijo que esta reunión que hoy concluye, es similar al primer round en una pelea de boxeo. “Estamos viendo a ver qué dice, qué hace, qué señita me está mandando, ver cómo está el contrincante”.
Contrincante que, según Sequeira, está “como uno lo puede esperar, no te va a soltar las cosas en la primera instancia pero ya te manda señales, te dice: si encontramos una forma recíproca, van a tener un buen trato”.
Explicó que la solicitud centroamericana como bloque es iniciar las negociaciones tomando como parámetro arancelario, los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (CBI, por sus siglas en inglés), establecida unilateralmente por Estados Unidos para las exportaciones de textiles.
“La petición nuestra como bloque es que vamos a arrancar con la CBI, que sería el piso y no el techo… Estados Unidos nos dice que tal vez, que podría ser, hay que negociar”, agregó.
La CBI, con la que es beneficiada Nicaragua, plantea la eliminación de aranceles a los textiles de los países de la Cuenca del Caribe que ingresan a Estados Unidos.
Sequeira es de la idea de que no hay que prejuzgar a Centroamérica que, por ser países pequeños, no son importantes. “Todos unidos, incluido Panamá, en población no llegamos a igualar a Colombia, sin embargo en lo que es comercio con los Estados Unidos, nuestro intercambio es mayor que el que manejan (los Estados Unidos) con Rusia, India e Indonesia juntos… Somos chiquitos, pero picantes”, comentó.
Dijo que dentro de la visión del gobierno de Estados Unidos, la región es vista con énfasis como la “tercera frontera”, después de Canadá y México, tal como lo ha reiterado el presidente George W. Bush, desde el punto de vista “geoeconómico-político”.
EL TERCER LUGAR
Datos presentados durante la primera ronda de negociaciones del Cafta indican que Nicaragua se ubica como el tercer puesto en la participación centroamericana de las exportaciones hacia Estados Unidos, representando un 37.8 por ciento de los 4,800 millones de dólares exportados en el 2000.
Del total de exportaciones de los países centroamericanos, el 43 por ciento se dirigen hacia Estados Unidos.
País que, además, es el principal proveedor de los países del istmo. El 42 por ciento del total de las importaciones centroamericanas provienen de EE.UU. Nicaragua es el país que menos importa desde la Unión Americana, ya que representa solamente el 24.2 por ciento del total comprado por Centroamérica.
De acuerdo con el listado oficial de las delegaciones que participan en esta ronda, Costa Rica cuenta con el mayor número de funcionarios (65), le sigue Nicaragua con 45; Guatemala con 37, El Salvador con 33 y Honduras con 14.
La jefa negociadora de los Estados Unidos, Regina Vargo, dijo ayer que su delegación está anuente a revisar las salvaguardas a los productos agrícolas, y también existe la posibilidad de analizar los aspectos relacionados a la asimetría entre las partes.
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