- Adversarios del presidente aceptan propuesta de Jimmy Carter
EFE, AP
CARACAS.- Altos funcionarios del “Grupo de Amigos” de Venezuela llegaron ayer a Caracas, horas después de que los opositores al presidente Hugo Chávez anunciasen que optaron por el mecanismo de la enmienda constitucional para sacarlo del poder.
La fórmula de la enmienda está en la Constitución desde 1999, y fue propuesta el 22 de enero por el ex presidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz 2002, Jimmy Carter, para desbloquear las negociaciones entre gobierno y oposición sobre una salida a la crisis.
La mesa de negociaciones, auspiciada por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, se abrió el 8 de noviembre en Caracas, pero no ha tenido resultado alguno.
La aceptación de la enmienda constitucional como instrumento para destituir a Chávez representa un cambio radical en la posición de la alianza opositora Coordinadora Democrática, que hasta ahora había sostenido consignas como “Fuera Chávez” y “Elecciones ya”, ambas al margen de la Carta Magna.
El gobierno insistió a lo largo de los meses de negociación que estaba dispuesto a aceptar cualquier mecanismo que fuera constitucional, pero ninguno que se saliese de esa norma básica para la estabilidad democrática del país.
¿EN QUÉ CONSISTE EL CAMBIO?
La enmienda debe ser solicitada por el 15 por ciento de los electores, y para que entre en vigor debe aprobarse por mayoría en un referéndum que se celebraría 30 días después de que esas firmas hubiesen sido consignadas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Los principales cambios que recoge la presentada por la Coordinadora son la reducción del mandato del presidente de seis a cuatro años, con posibilidad de una reelección consecutiva, y el de los parlamentarios de cinco a cuatro, con dos posibles reelecciones consecutivas.
CHÁVEZ GANA BATALLA, ¿PERO TAMBIÉN LA GUERRA?
El presidente Hugo Chávez está ganando terreno en la batalla por el control de la industria petrolera y parece ir derrotando también la paralización que busca forzar su renuncia.
Las señales de debilitamiento del paro opositor, que cumplió el jueves 60 días, son cada vez más evidentes: la banca decidió retomar la próxima semana su horario habitual de siete horas, una semana después que Chávez amenazó con intervenir los bancos que insistan en mantener un horario restringido en respaldo al paro.
Los grandes centros comerciales, que se mantienen cerrados desde el 2 de diciembre, anuncian que reanudarán sus actividades en horario reducido, mientras pequeños negocios, escuelas, oficinas de gobierno y el transporte público continúan funcionando con normalidad.
Sin embargo, no se vislumbra un triunfador a la hora de colocar sobre una balanza lo qué en definitiva se ganó y cuánto perdieron gobierno y oposición en dos meses de abierta confrontación.
El gobierno logró elevar la producción de crudo a 1.32 millones de barriles al día, y Chávez anunció la semana pasada que la producción debe alcanzar su nivel de tres millones dentro de los próximos 45 días. Pero la economía de Venezuela, el quinto exportador de petróleo del mundo, está en ruinas.
La quiebra de buena parte de los comercios y empresas, y el profundo deterioro que la petrolera estatal podría tomar años en recuperarse del todo.