En letra pequeña

Fabián [email protected]

ASÍ SOMOS

¡Somos tan previsibles! Veamos. Primero se conoce una operación de tráfico de armas, y los aludidos se indignan, cierran fila entre ellos defendiendo la legitimidad del negocio a pesar de lo turbio que parezca. Pasemos a la segunda fase. Viene alguien de afuera y dice que eso no estuvo bien hecho. Ahora ya los implicados comienzan a reconocer que hay algo turbio (¡si llevamos meses diciéndoselos!) pero nadie se siente culpable de nada y se echan las culpas los unos a los otros. El tercer acto, me parece verlo, inicia una gran investigación de esas que nunca descubren nada, se atribuye todo a un problema administrativo y se sacrifica algún empleadillo menor. Asunto resuelto.

¡QUÉ MENTES!

Lo más cómico que he visto estos días ha sido la teoría de la gran conspiración internacional para destruir a Nicaragua. Según los ríos de tinta que se han gastado para hacernos creer esta tesis, deberíamos imaginarnos a George Bush y Ariel Sharon dejando de lado los planes de guerra en Medio Oriente, para reunirse con su gabinete y encontrar la forma de destruir al ejército de nuestro país. Es cierto que podemos soñar grande la patria pequeña, pero tampoco hay que exagerar.

TRAGICOMEDIA

Reírnos un poco no estaría mal, de no ser porque esas tesis busca sacar las castañas del fuego de quienes hicieron negocio con el crimen y la violencia. Es que aparte de la estafa al Estado, vale preguntarse: ¿cuántas vidas habrán quitado esas tres mil akas desde que llegaron a Colombia?

VERGUENZA

¡Qué cáscara la del jefe de la Policía Edwin Cordero! Decir que no renuncia por que se siente limpio. ¿Acaso hay algún delincuente que se confiese como tal? Un funcionario no debe renunciar a su cargo sólo porque se sienta culpable, sino porque hay serios cuestionamientos al desempeño de su función. Si eso debería hacerlo todo funcionario, con mucha mayor razón Cordero que dirige a la Policía Nacional que es la institución investigadora por excelencia. ¡Cómo escasea la vergüenza en el servicio público!

BOLAÑOS AL BATE

Ya que no quiere irse por su cuenta Cordero, ahora la pelota está en la cancha de Bolaños. El Presidente debe demostrarnos a nosotros y a quienes nos ven desde afuera, que en Nicaragua se están haciendo bien las cosa ahora. Y al menos debe separar, temporal o definitivamente, al actual jefe de la Policía y resto de funcionarios que resulten implicados en la operación ilícita que se investiga.

PREGUNTAS

Yo no podría decir si el ex director de la Policía, Franco Montealegre, es culpable o inocente. No me corresponde esa función, pero sí plantearle las siguientes dudas: ¿Por qué inició él un cambio de armamento tan desventajoso? ¿Sabía Montealegre el destino que daría Girsa al armamento que se le entregara? ¿No debería haberlo sabido? El asunto comenzó oscuro y sigue oscuro. Lo único claro, por ahora, es que el Ejército y la Policía necesitan una buena sacudida.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí