- De origen colombiano, tiene 32 años de dar apoyo espiritual a los pobres de este departamento
Martha Marina GonzálezCORRESPONSAL/[email protected]
El padre Julio López sustituyó en tres municipios del departamento de Madriz, al párroco de Somoto, Fruto Valle, quien dedica la mayor parte de su tiempo a la recopilación de la música y cultura regionales.
El sacerdote Julio López permaneció por varios años al frente de la parroquia de Ciudad Antigua, Nueva Segovia, siendo trasladado por el obispo Juan Abelardo Mata a cumplir otras tareas de evangelización en otros municipios de Madriz y Estelí.
El padre López, de 59 años de edad, el pasado 11 de enero cumplió 32 años de haber llegado a Estelí procedente de Colombia y la mayor parte de su vida sacerdotal la ha pasado junto a la gente más humilde y pobre de Las Segovias.
Según comentó, el obispo lo delegó a los municipios de San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, donde además de guía espiritual de la Escuela Católica de Agricultura y Ganadería , atenderá la parroquia del barrio El Rosario.
Se mostró satisfecho por la acogida que le ha dado la gente de San Lucas, Las Sabanas y San José de Cusmapa, hasta donde ha llegado a realizar actos religiosos, entre ellos las misas dominicales y bautismo, “es gente muy pobre que necesita del apoyo espiritual”, apuntó.
ORGULLOSO DE SER ARTÍFICE DE LA HISTORIA NICARAGUENSE
Durante el lanzamiento del Libro “Conozcamos Estelí” aseguró sentirse orgulloso de haber estado en los momentos más importantes de la historia de Nicaragua y “me siento nicaragüense por gracias de Dios, siempre bendigo al Señor por haberme permitido conocer la historia de este pueblo al lado de hombres y mujeres que supieron marcar pautas y abrir caminos al futuro de Nicaragua”.
Agradeció al Señor Jesús “porque también conocí Estelí y desde aquí al pueblo de Nicaragua y amé a Nicaragua y la seguiré amando. Gracias por tantas cosas buenas que me haz dado a mí y que he visto en este pueblo”, afirmó emocionado el sacerdote colombiano.
SALIÓ «CALLADITO» DE CIUDAD ANTIGUA
Como suele hacer, el padre Julio López salió calladito de la parroquia de Ciudad Antigua, pues, según dijo, no le gustan las despedidas, ni alborotos, “solamente cumplo donde me mandan”.