- Parlamentarios se debaten entre aprobar el veto presidencial y
reformarlo después, o reformarlo primero para luego ratificarlo - Liberales arnoldistas mantienen posición de rechazo al veto
William Briones Loáisiga yConsuelo [email protected]
El Segundo Vicepresidente de la Asamblea Nacional, Orlando Tardencilla, propuso como alternativa a la crisis provocada con el veto presidencial al Presupuesto de 2003, que el Ejecutivo y las diferentes bancadas negocien dicho veto, de manera que al ser aprobado, éste sea de consenso y de común acuerdo de las partes.
“Creo que se puede plantear (integrar) una comisión que discuta y negocie el veto. Lo podemos reformar, no que sea aceptado o derrotado, sino que sea asimilado por todas las fuerzas políticas de la Asamblea Nacional, sin que signifique trauma ni para los proponentes de las reformas ni (para) el Presidente de la República. La situación política y económica nos obliga a ver cómo podemos avanzar. Es posible que reformemos la propuesta del veto”, aseguró.
“Algunos dicen que no se puede tocar (reformar), pero de incorporarse una comisión que prepare algo, en término condensado, y que se presente ese consenso como veto, se puede hacer. Hay antecedente legislativo de un veto al Código del Trabajo, que se cambió, se negoció, producto de un consenso y entró en veto negociado sobre la base de la voluntad de los sectores”, recordó.
Mientras el sandinista José Figueroa insistió en que primero debe rechazarse el veto y después reformarse el presupuesto, Miguel López de la bancada Azul y Blanco, mantuvo que debe hacerse a la inversa, pero que toda negociación pasa por la aprobación al veto.
Figueroa dijo observar como única salida que el veto sea rechazado “y antes consensuar una reforma al presupuesto, ubicando las fuentes de financiamiento para ver cómo se va a financiar. Un segundo eslabón de consenso es la aprobación de una reforma al presupuesto y a la Ley Tributaria, que es un punto de interés de las diferentes bancadas y de los organismos internacionales. Otra cosa es poco probable”, comentó.
Miguel López, coincidió que “de previo debió analizarse la posibilidad de negociar, y se están buscando otras vías para ver la manera para lograr el apoyo a esto (el veto). Veo una secuencia lógica, que podría ser aprobar el veto, iniciar de inmediato una reforma tributaria e inmediatamente una reforma parcial al presupuesto, para incorporar temas de salario y otros compromisos. Ya vimos que la DGI (Dirección General de Ingresos) comenzará a cobrar desde marzo el IR (Impuesto sobre la Renta) a los bancos, lo que es un reconocimiento tácito que no se estaba cobrando ese impuesto”, dijo.
DESAIRE A BOLAÑOS
La dirigencia del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), desairó ayer al presidente Enrique Bolaños, quien les había extendido invitación a un almuerzo en su casa de habitación, decisión que revela el desacuerdo existente entre el mandatario y la agrupación política para iniciar una negociación, sobre el veto presidencial al presupuesto.
El vocero del PLC, Eliseo Núñez, confirmó que el Comité Ejecutivo Nacional aceptó la invitación del gobernante, pero no estableció fecha específica para que se desarrolle ese encuentro, que para el gobierno debe ser con carácter de urgencia, debido a que se agota el plazo impuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), para que se corrijan las enmiendas presupuestarias que excluirían a Nicaragua del programa acordado con el organismo internacional.
Declaró que difícilmente los diputados liberales apoyarán un veto presidencial, considerando que el mandatario alegó que la Asamblea Nacional actuó al margen de la ley al modificar el proyecto original de presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo.
“La discusión se vuelve más difícil en un punto que no es económico, sino jurídico-político, y es que el veto sostiene que la Asamblea Nacional actuó al margen de la ley. Aceptarlo implicaría darle un golpe a la división de Poderes, darle un golpe a un Poder del Estado, y don Enrique no midió las consecuencias jurídico-políticas que sienta el precedente del veto, lo que yo veo más difícil superar es que la Asamblea Nacional acepte que actuó al margen de la ley, porque lo estaría haciendo si acepta tal y como está el veto”, sentenció.
SECUENCIA LÓGICA
“La secuencia lógica que veo es aprobar el veto para mantenernos dentro del programa del Fondo Monetario (FMI), paralelamente trabajar la reforma tributaria y al presupuesto. De no aprobar el veto, nos saca automáticamente del acuerdo con el FMI. No hay camino que no pase por la aprobación del veto”, observó el diputado Miguel López.