- Primer comisionado Edwin Cordero asegura que sólo ejecutó contrato del negocio de las armas, firmado por Montealegre
- Fiscal Julio Centeno dice que
pesquisas se limitarán a determinar legalidad del contrato de venta de armas y si se actuó de mala fe
Arturo Mcfields yAry Neil Pantoja [email protected]
El Jefe de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero Ardila, enfatizó ayer que el ex director de esa entidad, Franco Montealegre, también formó parte del negocio de las armas, pues firmó la orden para la venta de los 3,000 fusiles AK y 2.5 millones de municiones que fueron desviadas a Colombia.
“El (Franco Montealegre) tiene derecho a defenderse, no actuó de mala fe, pero el contrato lo firmó él, y yo cuando asumí el mandato de la Policía sólo lo ejecute. Ya se había cumplido con la primera parte de la entrega cuando yo asumí la dirección de la Policía”, dijo Cordero, vía telefónica.
Cordero manifestó que no va a renunciar a su cargo como jefe de las fuerzas del orden, porque se siente “limpio” y ésta es una decisión que tendrá que ser asumida por la Comisión Nacional que estudia el caso.
“Yo no recibí pero ni una pistola, más bien Montealegre nos había dado unas pistolas a los miembros de la jefatura y después nos las mandó a quitar. Me siento limpio, pero si me van a separar o no del cargo eso lo decide la Comisión investigadora, me lo tienen que pedir”, sostuvo Cordero.
Aunque Montealegre no acusó al primer comisionado Edwin Cordero ni al mayor general Roberto Calderón de ningún ilícito, su argumentación lo libra de responsabilidad a él y deja el peso de las investigaciones sobre ambas personalidades.
INVESTIGACIÓN DE VENTA DE ARMAS SERÁ LIMITADA
El Fiscal General de la República, Julio Centeno, dijo ayer que la investigación sobre la venta de armas a Panamá, estará limitada territorialmente a Nicaragua y únicamente se propone determinar si el contrato de venta estuvo dentro del marco legal y si los funcionarios involucrados en la transacción actuaron de mala fe o no.
“Si se comprueba que el contrato (de venta de las armas) fue legal, no hay nada más que hacer. Si no se comprueba que los funcionarios involucrados (en la transacción) cometieron algún tipo de ilícito que esté contemplado en nuestra legislación penal, pues también ahí terminará la investigación (de la Fiscalía)”, señaló Centeno.
Centeno presentó ayer a los medios de comunicación, uno de los tres tomos de que consta el Informe Especial de la investigación que sobre el caso realizó la Organización de Estados Americanos (OEA).
El fiscal recibió copia del informe el pasado viernes, de parte de la Cancillería de la República.
A juicio del fiscal, de no comprobarse delito alguno por parte de los funcionarios nicaragüenses y de llegar a establecer la legalidad del contrato, el destino final de los 3,000 AK sería motivo de una investigación por parte de la Fiscalía de Colombia, pues el informe de la OEA señala que los fusiles de fabricación rusa terminaron en poder del grupo paramilitar denominado Autodefensas Unidas de Colombia.
EN CONTACTO CON COLOMBIA Y PANAMÁ
El fiscal Julio Centeno dijo que la Fiscalía nicaragüense mantendrá comunicación con sus homólogas colombiana y panameña para seguir el rastro de las armas, con el fin de determinar dónde, cómo y cuándo se dio el desvío del lote de fusiles hacia el grupo paramilitar.
El funcionario expresó que hoy realizará el primer contacto con la Fscalía colombiana.
Agregó que si aquí en Nicaragua la investigación no revela ningún tipo de anomalía o ilegalidad, la investigación de cómo las armas terminaron en manos de un grupo paramilitar colombiano tendrá que ser de carácter internacional, por lo que deberá aplicarse lo que el Derecho Internacional establece.
“Estamos hablando del crimen organizado y de la globalización del delito y si en determinado momento hay que hacer uso de lo que establece el Derecho Internacional al respecto, pues así se hará. Habrá que recurrir a la Interpol y a otras instancias”, expresó Centeno.
PREOCUPADO POR ESCÁNDALO
El jefe policial dijo estar preocupado por el escándalo de las armas, porque ha afectado su reputación y su moral, por lo que espera que las cosas se esclarezcan lo más pronto posible. “Estoy preocupadísimo, porque esto afecta mi imagen personal, moral y ha preocupado mucho a mi familia, me llaman amistades. Creo que todos los señalados deben ser investigados, para que las cosas se aclaren”, indicó.