Hal BockAP
SAN DIEGO.- Dexter Jackson no dejaba de abrazar con fuerza el trofeo del Super Bowl como si fuese uno de los pases de Rich Gannon. Simplemente no le daba crédito el que hubiese sido seleccionado jugador más valioso del partido.
Jackson se encargó de atrapar dos de los cinco pases que fueron interceptados por la secundaria de Tampa Bay en ruta a la victoria el de los Buccaneers 48-21 sobre los Raiders de Oakland.
Los otros tres pases interceptados, dos por Dwight Smith y el otro por Derrick Brooks, terminaron en touchdowns. Pero los dos conseguidos por Jackson señalaron el camino a los Buccanneers y de paso le valieron el galardón.
“Antes del partido le decía a mis compañeros que yo podía marcar la diferencia en el partido. Se me dieron las oportunidades y saqué provecho”, declaró Jackson, un safety.
Jackson puso en marcha la debacle de Oakland al interceptar un pase de Gannon en la última jugada del primer cuarto.
Ello condujo al gol de campo del argentino Martín Gramática, desde 43 yardas, al comenzar el segundo cuarto, poniendo la pizarra 6-3 a favor de Tampa Bay, una ventaja que resultó ser irremontable.
En la siguiente posesión de Oakland, Jackson volvió a hacerse presente con otro pase interceptado, esta vez en la yarda 45 de los Raiders.
Los Buccaneers no anotaron al tomar el control del balón, pero sacar una posición favorable en la siguiente posesión, en la que el touchdown de Mike Alstott estiró la diferencia a un 13-3.
Poco antes de que concluyera el suplemento, Tampa Bay anotó otra vez perfilando una marcado abultado.
Ya en el segundo tiempo, con la desesperación encima por el paso de los minutos, Gannon cometió más errores ante la incesante presión de Tampa Bay.
“Se puede decir que estamos entre las mejores defensas de todos los tiempos. No es bueno decir que eres el mejor, pero le demostramos al mundo que somos de verdad”, indicó Jackson.
UN FIASCO
Lo que fue una temporada de ensueño para Rich Gannon terminó en un verdadero fiasco al dejar para el Super Bowl lo peor de su repertorio.
Tras compilar una de las campañas más rutilantes para un quarterback en la NFL, Gannon no pudo con el asedio de los Buccaneers de Tampa Bay, que lo anularon por completo en los primeros tres cuartos del partido.
Cinco de sus pases fueron interceptados, tres de los cuales terminaron en touchdowns. La cantidad de pases interceptados de Gannon durante la temporada regular apenas alcanzó la decena.