Divorcio

Dr. Nour Efrain Sirker [email protected] Me motivan a escribirle las contestaciones dadas por los lectores a la pregunta sobre el divorcio, en la columna ¿Y usted qué opina? Es lamentable que de cuatro personas tres (un 75 por ciento) aceptan el divorcio como una solución a los problemas del matrimonio. Máxime que dos de los […]

Dr. Nour Efrain Sirker [email protected]

Me motivan a escribirle las contestaciones dadas por los lectores a la pregunta sobre el divorcio, en la columna ¿Y usted qué opina? Es lamentable que de cuatro personas tres (un 75 por ciento) aceptan el divorcio como una solución a los problemas del matrimonio. Máxime que dos de los tres entrevistados son mujeres.

Si se analiza las motivaciones de estas tres personas veo que el primero dice: “Si la relación de los padres es difícil está bien que suceda…” y continúa que así los hijos no ven las discusiones”.

La segunda dice: “Si el problema afecta a toda la familia está bien el divorcio”. La tercera alega “depende de las circunstancias”.

Es triste que algunas personas tengan una concepción tan superficial del matrimonio, una institución que vista desde el aspecto social es tan importante, básica y para la estabilidad de la familia. Sin una familia fuerte hay sufrimiento y las consecuencias son: las pandillas y los niños en los semáforos, son una evidencia elocuente de las consecuencias de la desintegración familiar en nuestro país. Aunque por supuesto no sólo Nicaragua sufre de este cáncer que es el divorcio.

Desde el punto de vista emocional, ¿quién ha dicho que en el matrimonio no van a haber discusiones? si dos seres imperfectos entramos en una relación de cualquier naturaleza, por supuesto que van a haber diferencias de opiniones, metas y métodos de alcanzarlas, pero en el matrimonio eso se puede resolver civilizadamente y no tiene que ser un “situación desagradable” para los hijos.

Desde el punto de vista bíblico, Adán en el Paraíso, en una condición perfecta, necesitó la compañía de una esposa. Y el Apóstol Pablo nos manda a amar a nuestras esposas como el Señor Jesús amó a su Iglesia y dio su vida por ella.

El hombre debe entender que además de ser cabeza de su familia, es también responsable de su esposa.

Además, estadísticamente el hombre casado vive más que el soltero…

Coordinador, Hombres de Verdad  

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