Carlos Martínez Morán [email protected]
En la calle y sin nada. Así quedó una familia del Barrio Monseñor Lezcano, después que un incendio arrasó con su vivienda la tarde del jueves.
Del origen del siniestro había dos hipótesis: una que fue producto de unas veladoras encendidas a la Sangre de Cristo y al Niño Divino; y la otra por la explosión de una plancha que fue dejada conectada durante mucho tiempo.
Reguero de carbón por todos lados, electrodomésticos totalmente destruidos, enseres quemados, entre otras destrucciones, fue el desolador panorama que encontró doña Matilde Úbeda Salgueda, al regresar apresuradamente de sus labores diarias.
De la casita estilo minifalda, únicamente quedó el arranque de concreto y trozos de zinc retorcido por las llamas. “Todo se quemó, incluyendo un gallo y un perrito que le llamábamos Chiqui”, relató la señora con lágrimas rodando en sus mejillas.
El hecho se produjo a escasos metros de la gasolinera El Cortijo, en Monseñor Lezcano.
“Yo estaba trabajando cuando me avisaron que mi casa se estaba quemando. Me vine rápido, pero cuando llegué todo estaba en cenizas. Nada se pudo salvar porque el incendio arrasó con todo en poco tiempo”, relató doña Matilde Úbeda Salgueda.
Explicó que la casita la había dejado bajo el cuido de su hija menor. Pero ésta fue al colegio a realizar un examen de reparación que le habían programado, mientras dejó encendidas dos veladoras a la imagen de la Sangre de Cristo y del Divino Niño, que ubicaban en un lugar del dormitorio, rogándole salir bien en la prueba escolar.
Doña Ana Mercedes Cerda Ruiz, vecina de la afectada, manifestó que el siniestro ocurrió a eso de las 4:30 p.m. “Nosotros estábamos viendo la telenovela El juego de la vida, cuando sentimos un fuerte olor a hule quemado. Me asomé a la puerta y me llevé el gran susto al ver que la casa de doña Matilde estaba envuelta en grandes llamas”, dijo.
Explicó que abrió el grifo, buscando agua para contrarrestar el fuego, pero el chorro estaba muy débil.
En la desesperación que sintió salió a la calle en busca de ayuda pero en ese momento las calles estaban desoladas. Nadie se había dado cuenta del incendio que amenazaba con trasladarse a otras viviendas.
“Después de gritar pidiendo ayuda por todos lados, unos muchachos vinieron corriendo y tratamos de apagar el incendio. Pero todo fue imposible, las llamas habían arrasado con toda la casita, incluyendo unos ahorritos que la señora había hecho para mejorar su casita”, dijo conmovida Ana Mercedes.
Por su parte, Matilde Úbeda Salguera se lamentó de su tragedia. Aseguró haber quedado únicamente con la ropa que llevaba puesta. “Estoy totalmente en la ruina”, dijo.
PLANCHA RECALENTADA
La Dirección General de Bomberos sostiene que el fuego lo originó el recalentamiento de una plancha que dejaron conectada en la casa. “La tela del planchador tomó fuego y luego toda la casa”, confirmó el oficial Santiago Martínez.