Jorge Ricardo López C.
Soy nicaragüense y tengo 20 años de vivir en Nueva York, Estados Unidos.
Durante las navidades del 2002, tuve el placer de viajar a mi tierra natal.
Al entrar al aeropuerto noté el cambio de infraestructura y el progreso en el principal puerto nacional, que lo coloca entre los más modernos de Centroamérica. Pero no se escucha ni una sola nota de música que nos identifique con “pinolandia”.
He viajado a otras capitales centroamericanas en las navidades y en la mayoría de ellas se escucha música típica de cada país, que ambienta e identifica el lugar a los oídos del visitante.
Es necesario que se apruebe una Ley que obligue a que se ponga sólo música típica nacional, o música navideña en diciembre, de la que tenemos variedad, y que haría un ambiente patriótico.
No estoy en contra de la música norteamericana, pero pienso que nuestra marimba nos llena de orgullo y serviría de identidad a los niños y jóvenes que llegan al país por primera vez, y que tal vez ésta sea la única oportunidad que tengan de escuchar la música nicaragüense.