Gustavo Ortega Campos [email protected]
Los principales actores económicos, representantes de los principales partidos políticos del país y el gobierno coincidieron ayer en acercar posiciones para mantener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que en caso de suspenderse podría provocar incluso una revisión de la política monetaria y cambiaria, aseguró el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Mario Alonso.
La retórica gubernamental se traduce en que esta “revisión” monetaria y cambiaria conlleva a la posibilidad de una devaluación de la moneda o aumentos en la tasa de deslizamiento.
Estas medidas forman parte de un “Plan B” que el gobierno ejecutaría en el caso de que se suspenda el acuerdo con el FMI, logrado en diciembre pasado, y que se encuentra en riesgo debido a reformas hechas en la Asamblea Nacional —por el orden de los 600 millones de córdobas— al Presupuesto General de la República propuesto por el Ejecutivo.
Las reformas están dirigidas a reajustar salarios para el sector Salud y las Fuerzas Armadas, y reasigna partidas directamente a las municipalidades, con lo que se trastornan los recursos establecidos para proyectos pactados con los organismos financieros internacionales.
Pero además de las posibles medidas estructurales, Alonso calculó que de suspenderse el acuerdo con el FMI, el octavo negociado desde 1990, se corre el riesgo de perder el respaldo de más de 2,500 millones de dólares vinculados al programa acordado con este organismo financiero.
“El incumplimiento del programa pone en riesgo 4,500 millones de córdobas de apoyo presupuestario; 1,200 millones de dólares establecidos en el programa (de tres años) con el FMI; 580 millones de condonación aprobados por el Club de París, más 800 millones que en principio ya están de acuerdo perdonarnos a finales de año”, señaló.
A esto le agregó el hecho de que el incumplimiento de programa con el FMI amenaza la aplicación de la Iniciativa para Países Pobres Altamente Endeudados (HIPC por sus siglas en inglés) con la que se pretende lograr la condonación de hasta el 80 por ciento del saldo de la deuda externa, estimada en 6,374 millones de dólares.
“Si no se llega a un acuerdo con el FMI o no logramos aquí un acuerdo interno hay riesgos de recortes presupuestarios muy altos, así como los ha mencionado el Ministro de Hacienda. Tendríamos implicaciones de política monetaria y financiera, se afectaría el riesgo país provocando alzas en las tasas de interés”, señaló Alonso.
Dijo que el presidente de la República, Enrique Bolaños, anunciará hoy en un mensaje a la nación, donde sugerirá una solución para evitar la suspensión del acuerdo con el FMI.
“Nosotros hemos trabajado en eso, le hemos recomendado una serie de posibilidades, personalmente creo que la vía más práctica podría ser el veto en sus diferentes manifestaciones”, comentó Alonso, quien junto a otros funcionarios continuaba, al cierre de esta edición, reunido con Bolaños, para definir la alternativa que anunciarán hoy.
Alonso indicó que el aspecto presupuestario es el único incumplimiento que existe actualmente ante el FMI, y descartó de hecho una renegociación con el organismo, pues eso implicaría mucho tiempo.
“Éstas no son cosas que se renegocian en 15 días, afortunadamente tenemos muchas cosas que hemos cumplido a cabalidad, y lo único que se necesita es ajustar la parte presupuestaria vía la Asamblea Nacional”, detalló.
Las declaraciones las brindó durante un seminario promovido ayer por el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), donde se analizó la viabilidad y conveniencia del acuerdo con el FMI.
ARCE APOYA
El diputado sandinista Bayardo Arce dijo que el respaldo de su bancada al veto que sugiera Bolaños, “depende de qué vete, yo no creo que el Frente Sandinista esté en disposición de aprobar un veto que elimine la nivelación salarial en Salud, en el Ejército, la Policía…”
Agregó que “si el gobierno ya dio los pasos para buscar un acuerdo con el Fondo Monetario, pues hay que sacarle provecho a ese acuerdo… ¿que si yo estoy convencido si es lo más conveniente?, pues a juzgar por lo que conozco, pues sinceramente no lo estoy (convencido)”.
Dijo que lo más sensato es esperar lo que decida el presidente Bolaños para que su partido pueda pronunciarse con responsabilidad, pero agregó que “si el FMI dice que lo que hace la Asamblea Nacional no es aceptable, yo creo que tendrá que haber una renegociación (del acuerdo)”.
Sin embargo, el diputado liberal David Castillo dijo que el acuerdo con el FMI no se puede desechar, “es una necesidad porque desafortunadamente las condiciones económicas del país así lo exigen, la reforma o veto que el presidente envíe a la Asamblea, pues la bancada (liberal) va a tener que discutirlo”.
Aseguró que el apoyo al veto dependerá de cómo lo plantee el Ejecutivo, “porque básicamente en lo que hay consenso es en preservar los ajustes salariales que se dieron, creo que puede haber un mecanismo para encontrar cómo salvar esto”.
Tras finalizado el debate en el INCAE, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, dijo que percibió consenso sobre que debe continuar un acuerdo con el FMI y que debe haber un cambio en el presupuesto.
LOS DESPIDOS
Sobre el potencial despido de 3,000 empleados del Estado, Montealegre cree que es parte de un rumor infundado, pese a que el ministro Agropecuario y Forestal, José Augusto Navarro, señaló el domingo que han sostenido pláticas con los organismo internacionales para analizar la posibilidad de reducir el Estado para hacerlo más eficiente.
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