Clarissa AltamiranoCORRESPONSAL/ [email protected]
Dos personas resultaron muertas en diferentes circunstancias. Una de las víctimas fue la señora Eva Maradiaga, de 65 años, originaria de la comarca Picacho, en el municipio Santa Rosa del Peñón, quien pereció a consecuencia de múltiples machetazos que le propinó su ex yerno, a quien se le protege su identidad porque el nuevo Código Procesal Penal establece que no se debe reveler la identidad del procesado hasta que exista sentencia interlocutoria.
Este hecho sangriento ocurrió el pasado jueves, pero fue hasta ayer que la Policía de León dio a conocer este suceso.
El capitán Alfonso Silva, divulgador de la Policía Nacional del Departamento de León manifestó que Inés González Maradiaga, hija de la occisa, denunció ante las autoridades que su ex marido, con quien ya se había separado desde hace 9 meses, llegó a su casa el jueves y al no hacerle caso se marcho hacia donde su mamá, que se encontraba sola con un nieto. Relató que su inocente madre le abrió la puerta, pero el hombre al entrar a la vivienda reclamó a su ex suegra sobre el porqué su hija lo había abandonado, mientras resentía que se encontraba viviendo con su antiguo compañero.
Acto seguido, el enfurecido hombre agarró a la indefensa anciana a machetazos, asestándole varios en la cabeza, sin que nadie la defendiera. Narró que el niño que la acompañaba pidió ayuda a los vecinos, quienes llegaron cuando era demasiado tarde, pues la indefensa mujer había muerto. El agresor se dio a la fuga, por lo que la Policía se encuentra investigando el paradero del autor del delito.
AHOGADO ACCIDENTALMENTE
La otra víctima mortal es José Francisco García Baca, quien trabajaba como policía voluntario en la comarca Las Marías, en la finca Aguas Calientes, donde pereció ahogado mientras realizaba su trabajo. Se presume que el policía voluntario cayó accidentalmente en la pila que mide dos metros y medio de profundidad y como no sabía nadar, pereció. Dos horas más tarde, el cuidador de la finca, Javier Manuel Grillo, llegó a regar las plantas y vio que en la pila flotaban una gorra y un mecate, mientras observó que el caballo que andaba el occiso estaba suelto, minutos más tarde llegó otro policía voluntario a buscarlo y lo sacó de la pila; el médico forense dictaminó muerte por sumersión, explicó el agente policial.