Freddy Corea está de vuelta

Edgard Rodríguez C. [email protected] En 1995, Freddy Corea demostró que era algo más que un espigado muchacho que intentaba ser lanzador. Lo fue. Y de los grandes. Antes, tras haber sido descartado por León, encontró espacio en Carazo, desde donde se proyectó a la Selección Nacional para forjar buena parte de las emociones que vivimos […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

En 1995, Freddy Corea demostró que era algo más que un espigado muchacho que intentaba ser lanzador. Lo fue. Y de los grandes.

Antes, tras haber sido descartado por León, encontró espacio en Carazo, desde donde se proyectó a la Selección Nacional para forjar buena parte de las emociones que vivimos ese año, sin lugar a dudas, uno de los mejores de nuestro béisbol.

En medio de la medalla de plata capturada en los Panamericanos de Mar del Plata, el boleto a las Olimpiadas de Atlanta y el bronce que se capturó en la Copa de Cuba, los desempeños de Freddy fueron de lo más excitante para el equipo nica.

En ese 1995, José Luis Quiroz y Daniel Miranda formaron una espectacular “mancuerna”. Entre ambos se forjó gran parte del éxito, pero a la hora recordar las mejores faenas, éstas pertenecen a Corea en sus duelos contra el equipo de Cuba.

Corea atornilló al equipo cubano —aunque éste como de costumbre, se salió con la suya— y con el respaldo de un ataque que se soltó, lo mantuvo contra las tablas. Lució tan bien Freddy, que al terminar el partido, recibió oferta de los Dodgers.

Se habló de una oferta de 20 mil dólares que supuestamente Corea rechazó. Regresó al país y se dedicó a impactar desde la colina del San Fernando, llegando incluso a eslabonar una cadena de 14 triunfos en línea. Pero luego su brazo claudicó.

Salió del San Fernando y pasó al Bóer, para luego tomarse un extenso receso. Recibió un chance con Argelio Córdova en Chinandega y ahora está con el Granada. Y no está como uno más en el staff. Está como el líder entre sus tiradores en la liga.

Su recta ya no viaja a alta velocidad, pero lo que aún le queda sabe utilizarlo. Ha aumentado su experiencia y está sano física y mentalmente. Y aunque muchos comentan que no hay extensión total en su brazo, sus cifras (6-1 y 2.10) no son las de un enfermo.

Este Corea, de continuar así de dominante con el Granada, será, sin duda, el retorno del año.  

Deportes

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí