Fabián [email protected]
PINOCHO
Ahora que el presidente Bolaños va anunciar los cambios en su gabinete, se habla de la posibilidad que el diputado Carlos Noguera aparezca en algún ministerio. ¿Y no era, presidente, que ningún diputado sería miembro de su gabinete? ¿Cómo vamos a creerle lo que diga hoy si están resultando falsas sus promesas de ayer?
CALAÑA
La calidad del vicepresidente José Rizo quedó expuesta claramente con su petición de repartirse el Estado entre los rojos. Esa política cavernaria es la que deberíamos borrar de nuestro país, por que hasta ahora sólo ha logrado que las elecciones se conviertan en una oportunidad de negocios, donde, como es lógico, el período de gobierno sirve para el disfrute de quienes ganaron y para preparar la vuelta al poder en las próximas elecciones, y seguir saqueando. ¡Qué linda vida!, como diría un amigo.
PRUEBA
Sería bueno que se le haga justicia a la doctora Gertrudis Arias y se le nombre por fin juez en lo penal, como ella lo ha solicitado. Es más, ese cargo va servir para demostrarnos si la sabiduría y entereza con que asumió el caso que la hizo famosa es la misma que la acompañará en el resto de su desempeño. Por la necesidad que tenemos de volver a creer en los funcionarios, ojalá así sea.
PROMESAS
Por enésima vez la Policía anuncia mano dura contra los buseros irresponsables. El problema es que todos los años dice eso y siempre vemos a los policías de tránsito haciéndose los de la vista gorda cuando un bus desbocado se tira la luz roja, va contra la vía o se para donde es prohibido. Mi consejo: hagan más y hablen menos.
EFECTIVIDAD
Con ese mismo espíritu de “ahora sí”, la misma policía ha puesto números telefónicos para que la ciudadanía denuncie los atropellos que le hagan los buseros. Aunque eso suene muy bonito, ningún plan dará resultado si las denuncias se vuelven tan difíciles e inútiles como hasta ahora han sido.
CLICHÉ
Nos hemos acostumbrado a que los buseros tienen que ser tipos desaliñados, groseros y borrachos. No tiene que ser así. Seguro que hay quienes no son así. Pero ni la policía ni la alcaldía bastan si los dueños de buses y las cooperativas siguen apañando a los irresponsables que así se comportan. Más allá de lo higiénico y estético, este comportamiento se cobra cada año un alto saldo de dolor y muerte.
GRACIAS
No quiero dejar de agradecer las muchas felicitaciones que he recibido por el premio que me otorgó la Fundación Violeta Barrios y el PNUD. A todos esos amigos que hacen suyos mis triunfos y derrotas: ¡gracias!