Francisco Alberto Bermúdez Gutiérrez
El 10 de enero, se cumplieron 25 años que “el maligno” quiso, por medio de un hombre de perverso corazón, callar el clamor de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal de que Nicaragua volviera a ser República. Hasta hoy su voz se escucha en el corazón de todos los que lo amamos. La justicia divina alcanzó a los que quisieron callarlo. El fue un excelente padre, esposo, amigo, compañero, cristiano. Y por esas virtudes hoy goza en compañía de Jesús, hijo amado de Dios.
Jamás podré olvidar su partida. Hoy igual que ayer lo recuerdo. Dios nos ayude a perdonar al que mal le hizo. Que el Señor retenga en nosotros el amor hacia el enemigo. Olvidar y perdonar es lo que su ley manda.