Jenaro Sánchez Bonilla
Considero un error tratar de fusionar FISE e Inifom, porque el primero es una entidad del Estado que debería ser más que un simple enlace entre alcaldías y gobierno central; debe ser un ente rector del quehacer municipal, con capacidad de asesorar la planificación y ejecución de la obra municipal a la luz de los magros recursos disponibles. También debería ser la contraparte de las municipalidades ante entidades multilaterales como BID, BCIE, Banco Mundial, etc. Es decir, debe tener mucho de ente regulador para aconsejar e influir en la buena marcha de nuestras débiles municipalidades, acosadas en su mayor parte por la ineptitud propia de coyunturas políticas. En todo caso, una respuesta adecuada a los problemas municipales en el marco de su autonomía debe ser una mejor selección de los candidatos a alcaldes y el fortalecimiento de entidades como el Inifom.
El FISE, por el contrario, no es ni regulador ni administrador, sino simplemente una secretaría ejecutiva creada para implementar programas del gobierno sin responder a una planificación de mediano o largo plazo, con un profundo trasfondo político calculador de la oportunidad.
Por tanto, no conviene revolver lo que es de derecho con lo que es de ocasión, ni mucho menos poner al lobito feroz a cuidar las pobres ovejitas.