Una vecina señala el lugar donde cayó muerto de dos balazos don Pablo Emilio Velásquez. LA PRENSA/C.CORTEZ.

Otro asesinato en Ciudad Sandino

Luis Alemá[email protected] Otro crimen estremeció a la población de Ciudad Sandino. Esta vez la víctima fue Pablo Emilio Velásquez Romero, de 29 años, quien falleció de dos disparos que le penetraron uno en el abdomen y otro a la altura de la tetilla izquierda. El autor de la muerte de Pablo Emilio fue su propio […]

Luis Alemá[email protected]

Otro crimen estremeció a la población de Ciudad Sandino. Esta vez la víctima fue Pablo Emilio Velásquez Romero, de 29 años, quien falleció de dos disparos que le penetraron uno en el abdomen y otro a la altura de la tetilla izquierda.

El autor de la muerte de Pablo Emilio fue su propio vecino, Juan José Méndez, de aproximadamente 40 años de edad, quien al parecer decidió dar fin a las diferencias existentes entre ambos, terminando con la vida de su vecino.

RECLAMA POR ENERGÍA

Los hechos ocurrieron a las 7:30 de la mañana del pasado domingo en la zona cinco de Ciudad Sandino, de la terminal de la ruta 115, tres cuadras abajo y media al sur, cuando ambos iniciaron una discusión luego que al parecer, el ahora occiso le reclamó a su vecino el porqué le había cortado el servicio de energía eléctrica.

La discusión subió de tono y Juan José desenfundó su arma y realizó un disparo en contra de su vecino quien cayó herido de muerte. Una versión que no fue confirmada por la Policía, señala que Juan José se retiró unos metros, luego se regresó y realizó el segundo disparo que penetró unos centímetros arriba de la tetilla izquierda.

AUTOR SE ENTREGA

El oficial de Guardia Superior del Distrito Uno de Policía en Ciudad Sandino, teniente Gerardo López, confirmó que 40 minutos después del hecho, el autor de los disparos se presentó voluntariamente al distrito policíal afirmando que había matado a una persona, a la vez que entregaba el arma homicida, al parecer un revólver calibre 38.

A pesar que los hechos ocurrieron a las 7:30 a.m. del domingo, ninguno de los vecinos de Pablo Emilio y Juan José vieron ni escucharon nada. Doña Gloria María Téllez, quien vive frente a la casa del ahora occiso, dijo que no escuchó ningún disparo y que sólo se dio cuenta cuando vio el cuerpo del fallecido tirado en el suelo.

En la escena del crimen quedaron un cuchillo, una camisa y una bicicleta, los que aparentemente pertenecían a la víctima.  

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