- Jurado lo absolvió del delito de estafa al Bancafe, pero sólo pudo recuperar su libertad, ya que no le han regresado sus bienes
Mirna Velásquez [email protected]
Erwin Urbina Hernández, un comerciante que hasta antes del año 1999 gozaba de una exitosa vida, hoy se encuentra en la ruina. Su casa, sus cuentas y sus bienes fueron embargados en ese mismo año, después que el juez Walter Solís lo envió a guardar prisión por estar vinculado a una estafa contra el extinto Banco del Café.
Después de permanecer un año tras las rejas, Urbina Hernández fue declarado inocente por un jurado de conciencia, lo que no le ha servido de nada, porque todos los bienes que poseía aún no le han sido devueltos.
En un acto de desesperación por darle de comer a sus hijos, Urbina ha enviado alrededor de diez misivas a la Corte Suprema de Justicia (CSJ), sin embargo la única respuesta que ha recibido es el silencio.
LA PRENSA abordó a la presidenta de ese Poder del Estado, Alba Luz Ramos, a quien Urbina le envió una carta solicitándole apoyo, quien le aconsejó remitir su solicitud de devolución de bienes al juez competente.
“Sigo sin empleo, sin techo propio, y con una carga familiar muy pesada que solamente porque durante un año sufrí los horrores de una cárcel, gracias a la injusticia del Poder Judicial, no busco cómo hacerme justicia por mis propias manos, y esto no es porque me falten “c…” sino porque amo a mi familia y ya han sufrido demasiado con esta injusticia”, indica la octava misiva enviada al entonces presidente de la CSJ, Iván Escobar Fornos.
El afectado apeló a la Constitución Política de Nicaragua, la cual manda indemnizar los bienes o recursos expropiados arbitrariamente, en este caso por el Poder Judicial, empero en nada le ha ayudado. El artículo 131 de la Constitución establece que el Estado es responsable patrimonialmente de las lesiones que, como consecuencia de las acciones u omisiones de los funcionarios públicos en el ejercicio de su cargo, sufran los particulares en sus bienes, derechos e intereses.
En una de las tantas misivas que ha enviado a las autoridades del Poder Judicial, Urbina cuestiona el silencio de éstas, mientras el se muere de hambre.
LA ACUSACIÓN
Urbina Hernández fue señalado por Francisco Mayorga, ex presidente del desaparecido Banco del Café (Bancafe), junto a Ana María Díaz, Ana Cecilia Mojica y Epifanio Cano Nicoya, de ser los autores de la estafa por más de 1.700 mil córdobas.
Según la acusación, el primero de octubre de 1998, los implicados abrieron una cuenta corriente. En los días 22 y 23 de abril, Urbina y Díaz depositaron en su cuenta de ahorro ocho cheques con valor de 2,600,914 córdobas librados a sus nombres.
Los cheques fueron librados por Mojica de una cuenta del Banic. Ambos eran clientes del Bancafé, y como tal, la institución bancaria tenía ciertas consideraciones, por lo que les autorizaron girar cheques de su cuenta sin consultar los depósitos, posteriormente se conoció que los mismos no tenían fondos.
Luego que los implicados reconocieron que efectivamente los cheques no tenían fondos, pusieron en garantía hipotecaria un terreno de cuatro manzanas, supuestamente propiedad de Epifanio Cano y que finalmente también se descubrió no le pertenecía.
En aquella ocasión Mayorga sustentó la acusación en que existió ánimo de lucro y perjuicio patrimonial.