- Familias se quedaron en casa; pocos salieron a “parrandear”
María Antonia López [email protected]
Este fin de año se registró una disminución en la actividad hotelera, bares, restaurantes y discotecas tal como lo señalaran directivos de asociaciones que agrupan al sector, atribuido a la recesión económica que vive el país.
Aunque la ausencia de público en este tipo de establecimientos no se puede generalizar, pues algunos optaron por mantenerse cerrados, mientras otros que decidieron esperar clientes, se vieron obligados a suspender sus labores antes de lo previsto, situación que fundamentalmente se registró en la capital, Managua.
Donald Porras, presidente de la Cámara Nicaragüense de Micros, Medianos y Pequeños Empresarios Turísticos (Canimet), explicó que en el interior del país, la mayor presencia de clientes era notoria en las discotecas, donde una gran cantidad de jóvenes se dieron cita para celebrar el mismo 31 de diciembre.
Mientras el primero de enero, hubo algunos sitios donde los restaurantes tuvieron cierto movimiento, sobre todo aquellos cercanos a las playas de Pochomil, Poneloya y San Juan del Sur.
En la capital, algunos restaurantes convencionales cuyo servicio es dirigido al público en familia, reportaron una presencia regular.
A juicio de Porras, muchos nicaragüenses optaron por utilizar sus ingresos navideños para la adquisición de regalos y no guardaron para la celebración del último día del año. Asimismo, afirmó que la recesión económica del país obliga a muchos a ser más cautos en sus gastos.
Cifró sus esperanzas para que la situación económica nacional mejore en el primer semestre del año.
Por su parte, Miguel Romero, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), dijo que según un sondeo realizado por ellos, determinaron que muchas familias optaron por quedarse en casa el mismo 31 de diciembre para salir hacia algunas playas al día siguiente.
“Aunque lo veo como un balance positivo, porque pese a todo la gente parece tener más esperanzas y las empresas aún con la crisis reportaron algún aumento en sus cuentas hasta en un 10 por ciento aproximadamente”, destacó Romero.
El empresario añadió que la hotelería mundial, tampoco representó altos picos de ganancias, cargando aún con las consecuencias dejadas por el ataque terrorista en Estados Unidos y la posibilidad del establecimiento de la guerra entre ese país e Irak.
“La industria hotelera está hablando de recuperar inversiones y obtener ganancias similares a las del año 2001, hasta en el 2004 “ destacó el presidente de Canatur.
Mientras Emanuel Bermúdez, gerente de Mercadeo de Plaza Inter, afirmó que las ventas de mercancías iniciaron desde el 15 de diciembre, aunque descendieron posterior al 24 del mes pasado.
No obstante, para el cierre del año, el centro comercial no dejó de reportar afluencia del público que asistía a realizar algunas compras, aunque en su mayoría buscaron alimentos en el área de comidas rápidas o llegaron a presenciar películas en las salas de cine.
En la discoteca que se ubica en ese centro comercial, hubo una fiesta de despedida del año, con sorpresas para una regular asistencia de personas que departieron los últimos momentos del Año Viejo.