Mayda Isabel Melé[email protected]
En un breve recorrido que LA PRENSA realizó durante el 31 de diciembre y ayer primero de enero del 2003, se constató que el pasado martes aunque algunos supermercados estaban saturados por los clientes que a última hora acudieron a realizar sus compras de fin de año, la afluencia de compradores en otros centros comerciales disminuyó con relación al mismo período de años anteriores.
En el caso del Mercado Oriental, el más grande del país, los comerciantes reconocen que la situación económica que imperó a lo largo del año pasado fue bastante dura, pero además, aseguran que la cada vez mayor presencia de delincuentes ahuyenta a los clientes.
“Imagínese usted, el martes en sólo la mañana, un señor se estaba desayunando un vaho de cinco pesos, cuando un ladrón lo puñaleó… qué va a querer venir a comprarnos la gente. Ya ni a las mercaderas respetan, porque si uno se descuida le arrebatan el delantal”, dijo una comerciante que pidió omitir su nombre por razones de seguridad.
Lucrecia Rodríguez explicó que, a pesar de saber que el día (ayer) sería malo para las ventas, ella abrió su tramo “más que todo para cuidarlo, porque no se puede dejar solo”. Además, dijo que debe pagar algunas deudas que le dejó el año viejo, por lo tanto tiene que trabajar siempre.
Mary Gutiérrez, propietaria de un tramo de ropa en el Mercado Roberto Huembes, aseguró que en toda una mañana de venta sólo logró “hacer 200 pesos” por lo que se iría a su casa a más tardar a la una de la tarde.
Los pasillos de ese mercado permanecieron vacíos. Aunque algunos comerciantes llegaron a exponer sus productos, hubo pocos compradores, a excepción de los comedores, donde mucha gente llegó a tomar sopa y beber cerveza.
COMPRAS A úLTIMA HORA
En cuanto al 31 de diciembre, algunas personas salieron en busca de sus compras de fin de año, como es el caso de Orlando Chávez que acudió al Centro Comercial Managua (CCM) a buscar algo de ropa. “Estas son compras de último momento porque los reales no estaban tan fáciles, además, aquí los precios están por encima de los mercados”, dijo.
Igualmente opinó María Eugenia Urbina, quien llegó al mismo centro comercial a fin de comprar zapatos para su hijito, pero al final casi se decidía por abandonar el sitio y dirigirse a algún mercado, pues consideró que “las cosas están caritas aquí”.
El CCM es reconocido por ser el centro comercial más antiguo de la capital y porque desde hace varios años realiza noches de compras en diciembre, logrando que muchas personas lleguen en busca de diversos objetos para regalar y de uso personal. No obstante, durante la última mañana del 2002, estuvo poco visitado.
Aunque el movimiento no fue el deseado por los comerciantes del Mercado Israel Lewites, hubo compradores de última hora la mañana del 31 de diciembre. “No hemos vendido mucho pero se ha vendido de todo un poco, sobre todo chayotes, zanahorias y papas que son los ingredientes del relleno. También he vendido bastantes piñatas”, aseguró Mercedes Mayorga, vendedora de vegetales.