- Durante el 2002 se insistió en la gratuidad de la educación, pero también se legalizó la autonomía escolar. Para las Fiestas Patrias se mandó bajar el ruedo a las faldas de las palillonas. En su proceso de reingeniería, las nuevas autoridades detectaron alteración de matrícula en varios centros educativos
Amalia Morales [email protected]
El temprano año escolar empezó con menos estudiantes de los que terminó. La entrada a clases a fines de enero, que tomó de sorpresa a los padres de familia, desembocó en una matrícula escasa en algunos centros de enseñanza media.
Sin embargo, la campaña de gratuidad de la educación a la que se agregaron las nuevas autoridades y organizaciones de la sociedad civil, fue sumando estudiantes en algunos centros.
Este año, el presupuesto de Educación se redujo en unos 580 millones de córdobas, respecto al año anterior, en consecuencia, las autoridades no auguraron un crecimiento sustancial de matrícula. No obstante a final de año se reportó un incremento en la matrícula en comparación con el 2001.
En su resumen de año, Silvio De Franco, titular de Educación, Cultura y Deportes, aseguró que fueron a la escuela 1,550,831 estudiantes, lo que significó un aumento global del 6.3 por ciento, cifra que los sindicatos ponen en entredicho.
El gobierno reconoció que continuaron fuera de la escuela un número creciente de niños, estimado en 823,000.
José Antonio Zepeda, secretario general de la Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua (ANDEN), aseguró que la exclusión de una parte de la población es uno de los desaciertos del sistema educativo nacional, que no se resolverá a corto plazo.
AUTONOMÍA SE LEGALIZA
En términos de calidad, el gobierno logró en febrero que la Asamblea Nacional aprobara la Ley de Participación Educativa, con la cual quedó legalizado el régimen de autonomía escolar, impuesta a inicios de los noventa, que aboga por la descentralización educativa.
Sin embargo, continuó la crítica de que la descentralización era administrativa-económica y no académica, como se concibió.
A pesar de ello, el Ministerio continuó descentralizando centros educativos. Al cierre de este año, reportó que el 61 por ciento de los centros educativos están dentro del régimen de participación educativa.
A lo interno de la participación el gobierno propició cambios. Reclasificó y simplificó la entrega de fondos a los colegios. Entre más alumnos tenga un centro educativo disminuye el monto por estudiante y al revés, entre menos matrícula mayor la inversión por muchacho.
A partir de este cambio, el MECD aumentó los fondos a los colegios autónomos en 8.3 millones de córdobas mensuales, es decir en un 19 por ciento.
ALUMNOS FANTASMAS
El ajuste de las transferencias trajo consigo una revisión y posterior ajuste de la matrícula escolar. Fueron estos cambios los que le permitieron al ministerio detectar que en distintos colegios se alteraba la matrícula. Entre ésos, bailaron institutos como el Miguel Ramírez Goyena, el Gaspar García Laviana y el República de Dinamarca de Ciudad Sandino.
La detección de la alteración causó malestar y contrariedad entre las respectivas comunidades educativas, sin embargo, el MECD no escatimó y amplió la auditoría a unos siete centros más. Los resultados de tales revisiones aún no son públicos.
NO MÁS FALDAS CORTAS
Mucho revuelo causaron los cambios en la celebración de las Fiestas Patrias. El nuevo ministro restringió a las palillonas el uso de las faldas cortas, dos semanas antes del desfile, cuando ya muchas alumnas habían dado hacer los trajes. Hasta los padres de familia se quejaron de la medida. Muchos criticaron la actitud moralista del ministro De Franco, quien sin embargo, persistió en su orientación.
El ministro también se opuso a los bailes durante el desfile del 14 de septiembre. De Franco sugirió que los bailes podrían hacerse en el festival de bandas escolares, al que este año acudieron menos colegios.
Este año el desfile patrio también cambió de escenario. Los colegios escogidos para la marcha del 14 de septiembre pasaron revista en la Plaza Juan Pablo II.
El evento se venía realizando en el Estadio Nacional, donde según las autoridades educativas, restaba participación de la población.