Estos son algunos de los trofeos y medallas que César Granados ha recibido, afirma que antes no les ponía interés y así perdió una buena cantidad. LA PRENSA/M. OROZCO

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A sus 14 años de edad, César Granados ya tiene antecedentes sólidos en el béisbol Wilder Pérez [email protected] En 1998 los Tiburones de Granada tenían una mascota especial. Además de prescindir de un disfraz, realizaba los mismos ejercicios con los jugadores y pertenecía a su propio equipo de béisbol. La mascota era César Granados, actualmente […]

  • A sus 14 años de edad, César Granados ya tiene antecedentes sólidos en el béisbol

Wilder Pérez [email protected]

En 1998 los Tiburones de Granada tenían una mascota especial. Además de prescindir de un disfraz, realizaba los mismos ejercicios con los jugadores y pertenecía a su propio equipo de béisbol.

La mascota era César Granados, actualmente el mejor lanzador prejunior del país a nivel casero y uno de los más sobresalientes en su primera incursión internacional. El manager de entonces, Heberto Portobanco, confiaba en su futuro como pelotero, pero no vivió para verlo.

Al final, el jardinero derecho o short stop de los Tigres del Mombacho, se convirtió en lanzador, en los tres últimos años ha sido nombrado el mejor deportista infantil de Granada en dos oportunidades, más una nominación como mejor beisbolista este año.

Y se lo ha ganado. Seis juegos sin hits ni carreras, un juego perfecto frustrado por un passball, dos triples coronas de pitcheo y bateo consecutivas, un partido de 18 ponches en siete entradas, más otro de 16 este año en el último torneo nacional, donde además fue elegido como el Jugador Más Valioso y mejor lanzador.

Además, en su primera aparición fuera del país, lanzó diez entradas, ganó dos juegos y no perdió, únicamente permitió dos imparables y la única carrera fue sucia, ponchó a diez en las últimas seis entradas.

Fuera del montículo Granados es mucho más sencillo que sobre el mismo, por lo que sus respuestas, más que revelar sueños, dejan claro que aún es un niño en formación, por lo que sus 1.73 metros de estatura, 135 libras de peso, número 43 de zapato y lanzamientos de 79 millas por hora, son apenas un preludio de lo que puede llegar a ser.

¿Hasta dónde querés llegar?

Hasta donde se pueda. A las Grandes Ligas.

¿Qué hacés por lograrlo?

Entreno con amor. Hago bastantes ejercicios, en especial para agarrar resistencia.

¿Con qué equipo te gustaría jugar?

Con cualquiera, quizá con los Diamondback, porque es un buen equipo. No sueño con equipos nacionales.

¿Admirás a algún jugador?

A nadie.

¿Es cierto que Domingo Zabala te ofreció para ir a El Salvador?

Sí, me dijo que le diera el número de teléfono y la dirección de dónde vivo y que cuando sea bachiller y vaya para la universidad, que él me va a pagar el pasaje para que me vaya… si él me ofrece yo me voy.

¿Qué sentís que hayan scouts interesados en vos?

Alegre porque podrían cumplirse mis sueños.

Bueno en el béisbol, ¿qué tal en las clases?

Igual. Promedio de 80, ni una clase me da dificultad, voy para tercer año.

¿Aparte de beisbolista, qué te gustaría ser?

Abogado, toda mi familia son abogados. Mis padres me dicen que me esfuerce para llegar hasta donde pueda, me han dicho que me van a apoyar en lo que yo quiera ser.

¿Cómo te sentiste fuera?

Me fue bien, gané un juego contra Guatemala y después la semifinal contra El Salvador.

Me sentí extraño porque nunca había salido de Nicaragua, pero cuando me subí al box no sentía nada, era como cualquier juego.  

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