Fotos: LA PRENSA/René Ortega

Las flores exóticas de los Cerrato

Mario Fulvio [email protected] VER IMÁGENES Cuando llegamos a la cumbre del cerro El Tisey vimos abrirse ante nuestros ojos las cortinas del cielo y aparecer espléndida, allá abajo, toda la costa del Pacífico de Nicaragua, incluyendo buena parte del Golfo de Fonseca y algunas alturas celestes del sur de Honduras. Como quien describe con geográfico […]

Mario Fulvio [email protected]

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Cuando llegamos a la cumbre del cerro El Tisey vimos abrirse ante nuestros ojos las cortinas del cielo y aparecer espléndida, allá abajo, toda la costa del Pacífico de Nicaragua, incluyendo buena parte del Golfo de Fonseca y algunas alturas celestes del sur de Honduras.

Como quien describe con geográfico gusto una fotografía, de izquierda a derecha aparecen allá en la lejanía los volcanes Concepción y Maderas y el muco Mombacho, después ocupa lugar preponderante el Momotombo, y los colosos que él enfila hacia Occidente: los complejos volcánicos de El Hoyo, el Telica, Casita y San Cristóbal para no mencionarlos a todos.

El cielo azul y los dos lagos de plata y oro completan ese deleite para la visión de quienes aman la Patria y sus bellezas.

A un lado, casi hermano de El Tisey, se ve otra mole esteliana, el altísimo cerro de El Tomabú, ataviado de bosque verdes y de pétreas salientes grises.

Pero ahí nomasito, otras maravillas esperan al asombrado viajero. ¿Qué tal si le apetece contemplar, como con caleidoscopio mágico, las flores exóticas que cultivan en la Comunidad de Almacigueras, específicamente en la finca El Tisey de los hermanos Salvador y Dimas Cerrato?

Ya verá el desfile de clavelinas, lazos de amor en gran variedad de colores, geranios diversos, san diegos dorados, pensamientos, orquídeas, china catracha, begonias, rosas, violetas, yerberas, cactus coloridos, milflores, margaritas, variables y rosa verde forman parte, entre otras especies, del Vivero Bianquita que cultivan ambos hermanos.

“Son flores dignas de la corte celestial”, dice anonadado nuestro fotógrafo René Ortega, mientras se recrea captando con su lente el colorido increíble de las flores y plantas ornamentales del pequeño invernadero de los Cerrato, que fue fundado hace seis meses y ha obtenido resultados asombrosos.

¿Cómo se llega a El Tisey”? Muy sencillo, si usted va desde Managua, sírvase entrar a un camino, a mano izquierda, al casi entrar a Esteli. Por ahí recorra aproximadamente quince kilómetros y subiendo, subiendo, llegará a la Comunidad de Almacigueras, donde está la finquita de los Cerrato.

Dos guías infantiles saldrán a su encuentro, una niña muy linda llamada Bianca Yaosca Cerrato, y un muchachito de ojos claros, Norlan Rizo Zelaya.

Puede comprar flores en ese lugar, pero no olvide que ellas son seres sensibles y delicados, si no tiene dónde cuidarlas y mimarlas, mejor déjelas para deleite de quienes ascienden al esplendoroso cerro de El Tisey.  

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