- Un año que sólo puede ser visto como exitoso
Wilder Pérez [email protected]
Un año atrás el fútbol americano era un deporte insípido en Nicaragua. El único equipo existente era el de los Guerreros, y esto que no estaba constituido propiamente como tal. Jugaban contra cualquier grupo que los retara y los únicos partidos serios que tuvieron fueron contra homólogos del área centroamericana. Perdieron los tres que realizaron.
Pero en este 2002 la historia cambió. Los Guerreros entraron a la Liga Centroamericana de Fútbol Americano con paso decidido derrotando consecutivamente a Honduras, El Salvador y Guatemala, ganándose así la simpatía de los aficionados del deporte en el país.
LO BUENO
Ese es el resumen de lo bueno sobre el terreno, según Harold Sosa, representante de los Guerreros. Pero fuera del mismo hay más. El apoyo recibido por parte de los medios de comunicación tanto a nivel nacional como internacional fue decisivo.
“Eso nos dio el empuje que necesitábamos para proyectar el deporte, primero, los medios nacionales, segundo los internacionales, ahora hasta aparecemos en ESPN”, expresó Sosa.
Además de eso, se constituyó la Asociación Nicaragüense de Fútbol Americano (ANFA), que antes no existía, y ahora cuenta con al menos cinco equipos debidamente conformados, y que antes de este año, cuatro de ellos ni siquiera existían, como son los Halcones, las Águilas, los Jaguares y los Leones.
Todos junto a los Guerreros, pero con la probable aparición de al menos tres conjuntos más. Algo que hay que destacar es que los equipos no necesariamente nacieron en Managua, ya que las Águilas son de Carazo y los Leones provienen de León. Incluso se ha hablado de la posibilidad de un equipo de Estelí.
Hablando más allá de las fronteras, los cinco juegos internacionales ganados frente a una sola derrota sirvieron para que la liga semiprofesional panameña se interesaran en el fútbol americano nicaragüense, por lo que se inició un trabajo de intercambio entre los Titanes canaleros y lo distintos clubes pinoleros.
Todo esto ayudó al flujo de patrocinio hacia los equipos nacionales dedicados a este deporte. No obstante, éste también es flanco débil del fútbol americano nacional.
LO MALO
Por eso Sosa califica de mala la falta de apoyo que tiene ésta práctica deportiva. Eso provocó el declive de los Guerreros ante Guatemala en la capital chapina. Los jugadores comieron una sola vez en dos días, llegaron casi en la madrugada a Ciudad Guatemala y jugaron ocho horas después, luego de viajar 20 horas en bus.
Esto coincide con la atención que ellos han recibido en los otros países, que va en declive, según el dirigente, por lo que se está intentando traer la final de la liga centroamericana a Nicaragua, pero cada vez está más difícil después de ser factible.
LO FEO
Lo grotesco de este año fue ver cómo nació la Asociación de Fútbol Americano de Nicaragua (AFAN), que lo hizo de forma repentina y sin objetivos claros que la justificaran.
Esto creó confusión en el periodismo deportivo nacional, porque quienes estaban haciendo crecer este deporte en el país eran los grandes ausentes de la primera asociación de fútbol americano en Nicaragua.
Los promotores de esta sociedad, Tom Kelly y Carlos Solís, lograron fuertes patrocinadores y anunciaron un evento internacional que incluía equipos europeos para competir con cuatro conjuntos nicaragüenses, conformados por el Ejército Nacional, la Policía Nacional y muchachos de barrios.
Además, aseguraron que a través del primero lograrían traer a grandes leyendas estadounidenses de esta disciplina. Nadie les creyó. Especialmente porque tenían un presidente del cual ni ellos conocían su nombre.
Lo que despertó las sospechas fue que hicieron a un lado a los Guerreros y los Halcones, cuyos integrantes habían apartado de sus equipos a Solís por mala administración de dinero, y que las instituciones castrenses ni siquiera tenían equipos de fútbol americano.
Según Sosa, sólo querían aprovechar las posibles remuneraciones que les dejaría este deporte. Al final, la AFAN jamás hizo nada de lo prometido.