- El nacimiento del Niño Dios es un acontecimiento que se celebra a todo dar en este pueblo del departamento de Rivas. La devoción al Mesías se remonta al hallazgo de una imagen, y precisamente el nombre de Belén se retoma para hacer mérito al lugar del nacimiento de Jesús
Noelia Sánchez Ricarte/[email protected]
RIVAS.- Belén es uno de los municipios del departamento de Rivas que celebra con gran devoción el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. En este pintoresco pueblecito, durante la temporada de Navidad, se realizan as fiestas de mayor importancia, precisamente en celebración de este acontecimiento y al Niño Dios, considerado el Santo Patrono de esta población.
Las celebraciones comienzan el 15 de diciembre, con la bajada de la imagen del Santo Patrono, y al día siguiente inicia el novenario en su honor, hasta su culminación hoy 24 de diciembre.
Durante estas fechas, las comunidades de Belén realizan carrozas artísticamente arregladas, y durante el novenario, a las cuatro de la mañana, se celebra la misa.
El párroco de este pueblecito, el padre Raúl Hernández, tiene ya 38 años de estar al frente (en lo a que religión compete) de la comuna. No se puede dejar de mencionar su simpatía contagiosa y el espíritu de servicio que entrega sin medida.
Siempre tiene la inquietud de crear cosas nuevas. Cuando vino a Belén protagonizó la instauración de este novenario, y este año en su hogar tenía un hermoso nacimiento que él mismo creó.
LA IGLESIA
Una de las reliquias de mayor importancia histórica en este pueblo es la Iglesia que se ubica frente al Parque Central. El viernes que visitamos Belén remozaban este templo, el cual, según el párroco Hernández, tiene ya más de un siglo.
A diferencia de los estilos de otras iglesias (no menos bellas que ésta), cuando uno se ubica en frente de este templo, da la impresión de que detrás de su frontis no hay edificación alguna.
Según el padre Raúl, en este templo se encontraron archivos parroquiales que señalan que por 1884 se realizaba la construcción de una nueva iglesia, con un “frontis tipo colonial”.
LAS FIESTA AL NIÑO DIOS
— Según el padre Raúl Hernández, en esta temporada hay derroche de pólvora, cohetes y luces de colores. No faltan los famosos toros encohetados, y hay nacimientos en la iglesias y en la mayoría de casas.
—El 25 de diciembre se celebra la gran misa solemne en este pueblo, hay bautizos, comuniones, desfiles hípicos, carreras de cinta, palo lucio, y por la tarde juegos de toros.
—Por la noche es presentada la gran carroza que sale desde la comunidad de Pueblo Nuevo. Con esta actividad culminan las festividades.
Después de esta celebración, el Día de San Isidro (el 15 de mayo) es considerado como la segunda festividad más importante. Ese día muchas carretas desfilan hacia la iglesia con la intención de que este Santo les traiga el beneficio de la lluvia para lograr una excelente cosecha.
EL MISTERIO DE BELEN
Cuenta el padre Raúl que antes de que este pueblo fuese bautizado con el nombre de Belén, se llamaba “San José del Obraje”, mención que hacía mérito a los obreros que trabajaban en esa época el añil.
El encuentro misterioso de una pequeña imagen del Niño Dios; originó el nombre de Belén, que recuerda el lugar del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
Según el párroco, una mujer encontró esta imagen cuando buscaba leña para su hogar, de inmediato la llevó donde el padre y todos en el pueblo admiraron ese hecho considerado como un milagro.
La alegría no duró para siempre, pues la historia cuenta que hacia 1914 llegó a este pueblo el primer obispo de la Diócesis de Granada a decirles que se llevaría la imagen porque según él esa devoción rayaba en idolatría.
“Una vez que hizo ese anuncio en el púlpito, una lágrima de una lámpara que colgaba sobre el altar mayor se reventó e hirió en el pómulo al Señor Obispo”, comentó el padre Raúl.
Al día siguiente, cuando el Obispo se marchaba del pueblo con la imagen, todas las casas de Belén habían colocado sobre sus puertas principales listones negros, y otras tenían cortinas de ese mismo color, en señal de protesta.
No obstante, la imagen salió del p010ueblo y nunca más se supo de ella. Cuenta la historia que tres meses después el Obispo renunció a la Diócesis de Granada y se fue a Guatemala, de donde era originario.