Luis Alemá[email protected]
Una vivienda ubicada de los Envases Osos, dos cuadras al lago y una arriba, quedó reducida a cenizas, después que un cortocircuito provocó llamas que al final terminaron con la humilde casita.
La casa es propiedad de la señora Nidia Ramírez, quien actualmente se encuentra en Río Blanco, hasta donde llegó en busca de mejores horizontes, luego que fue despedida del lugar donde trabajaba.
Según Colombia Castillo, quien habita en la casa vecina, el incendio surgió en horas de la madrugada y fue ocasionado por la explosión de una bujía que tenía 8 días de estar encendida. Eso provocó un cortocircuito que terminó con los enseres domésticos que habían adentro.
Debido a que la construcción era de madera, el fuego se propagó rápidamente consumiendo un barril lleno de ropa, un ropero, una plancha, sillas, cajillas de gaseosas y camas. Los vecinos lograron salvar unos sofás y un abanico.
A la hora del siniestro, en la casa no había nadie y los miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos para ingresar tuvieron que destruir un candado con el que Nidia Ramírez había asegurado su vivienda.