Recuerdos del terremoto del 72

José F. García Estoy seguro que muchos de nosotros que seguimos viviendo por la Gracia de Dios añoramos con sinceridad todo lo que se perdió en esa trágica funesta fecha del 23 de diciembre de 1972, para lo cual los managuas se preparaban de alguna manera a festejar la Navidad y la llegada del Año […]

José F. García

Estoy seguro que muchos de nosotros que seguimos viviendo por la Gracia de Dios añoramos con sinceridad todo lo que se perdió en esa trágica funesta fecha del 23 de diciembre de 1972, para lo cual los managuas se preparaban de alguna manera a festejar la Navidad y la llegada del Año Nuevo.

En esa aciaga fecha perdimos a millares de nuestros hermanos que ahora nos esperan en el mas allá, es triste recordarlo pero es la pura realidad. También recordamos con pesar pérdidas materiales que fueron cuantiosas en dinero, propiedades, comercio, industria, diversiones y entretenimiento.

Cómo no vamos a recordar con nostalgia la destrucción de la Catedral metropolitana, San Antonio, San Sebastián, el Perpetuo Socorro, El Carmen, El Redentor, San José, y la capilla del Pedagógico y varias iglesias evangélicas. Las edificaciones donde estaban ubicados estos templos, es decir, sus barrios, fueron total o parcialmente destruidos.

Así también, recordamos en parte los edificios más importantes destruidos: Club Managua, Colonia Lugo, Distrito Nacional, Night Club Plaza, Casa Palazio, La Nica, Bellas Artes, Infonac, Cía. de Seguros, Gran Hotel, Carlos Cardenal, La Inmobiliaria, Guerrero Montalván, Balmoral, los mercados Central y San Miguel y todas las farmacias y comercios de sus alrededores, Tino Pereira, Suc. Banco de América, Banco de Londres, Caley Dagnall, Colegio La Inmaculada, F & C Reyes, Casa Pellas, Banco Central, Julio Martínez, Inst. Pedagógico, Cía Automotriz, El Hormiguero, Casa Presidencial, Hospital del Seguro Social, Hospital El Retiro.

Los cines Salazar, Margoth, Luciérnaga, Trébol, Palace, Tropical, Colón, Luz, América, Victoria, Bóer, Triunfo, Principal, Managua, el Rosario y el Bombe.

Para resumir: La furia del terremoto de 1972 se ensañó contra el mero centro de la capital, que era el lugar que le faltaba porque años atrás en la década de 1960 hubo temblores muy fuertes al oriente de la Colonia Centroamérica y otro al Occidente en la jurisdicción de Mateare.

Ojalá que en el futuro quiera Dios cobijarnos con su manto salvador y no tengamos otra tragedia igual o parecida.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí