- Pretenden abrir dos más el
próximo año
Mayda Isabel Meléndez [email protected]
Exactamente siete meses después de su llegada a Nicaragua, la cadena de comida rápida Burger King abrió su restaurante principal en la Carretera a Masaya, con las previsiones de ampliar las compras de los insumos en el mercado nacional.
Con una inversión total cercana al medio millón de dólares, este restaurante fue equipado con muebles importados, sin embargo, hay algunos elementos como los azulejos y el piso, que fueron adquiridos en Nicaragua, aseguró William Zarruk, presidente de la empresa en Nicaragua.
Tal como ha sido la práctica, con la apertura de este nuevo local, se continuarán importando las carnes que se utilizan en las hamburguesas y sandwhiches, sin embargo, Zarruk asegura que en este tiempo, la lista de productos proveídos en Nicaragua ha crecido un poco.
“Ya no tenemos que pensar en un contenedor desde la A hasta la Z. Los panes y bebidas gaseosas siempre los hemos comprado aquí, también seguimos comprando lechugas y tomates producidos orgánicamente a una productora nacional”.
Explicó que recientemente, un señor lo contactó para ofrecerle lechuga cortada. “Yo le dije que vamos a platicar y si la ofrece con los estándares de calidad requeridos, puede ser que hagamos negocios ¿quién sabe?, tal vez nos quedamos con dos abastecedores, pero hay que platicar”.
PIDEN CALIDAD
Por otra parte, mencionó que ya se estableció trato con algunas empresas locales que fungen como distribuidores, donde pueden obtener los productos que antes se importaban como las papas listas para freír o algunos condimentos.
Zarruk lamentó que a estas alturas no hayan encontrado un proveedor de carnes con los requerimientos de Burger King, sin embargo ya se iniciaron pláticas con dos empresas productoras de carne de pollo para ver si en un mediano plazo se logra hacer trato comercial.
Destacó que lo primordial es que la empresa pueda mantener la fórmula que se necesita para que el cliente siempre obtenga el mismo sabor y calidad, independientemente del día o local donde asista a comer hamburguesa. “La consistencia es importante”, reiteró.
En cuanto al volumen de ventas, no reveló a cuánto ascienden hasta el momento, sin embargo detalló que en general han estado bastante buenas. “A excepción de agosto y septiembre, pero he platicado con otros empresarios y coincidieron en que durante estos meses las ventas fueron bajas”.
En su caso específico, estimó que probablemente durante las fiestas agostinas, por ejemplo, la gente prefiere tomar unos tragos de licor que ingerir una hamburguesa. No obstante, a partir de noviembre las ventas volvieron a su ritmo normal, incrementándose un tanto en diciembre. “He notado que en estos días que llevamos abiertos en el restaurante, entre el 35 y el 45 por ciento son compras desde los autos”.
Esta demanda también será satisfecha en el restaurante que se pretende construir el próximo año, cifra que podría subir a dos, dependiendo del clima económico.
BUENA DEMANDA
“Aunque la apertura oficial de este restaurante se pretende realizar a más tardar en los primeros días de febrero, el nueve de diciembre abrió sus puertas al público y en cuestión de una semana, su local de juegos ya había sido alquilado tres veces para realizar piñatas”, dijo William Zarruk.