- Tres directivas distintas, y la aprobación de tan sólo 32 iniciativas de ley de 100 presentadas, es el balance de esta legislatura
- Presidente parlamentario confía que con Alemán fuera, la Asamblea Nacional podrá trabajar mejor
Luis Felipe Palacios [email protected]
La Asamblea Nacional clausuró ayer un inestable período legislativo, donde predominó el proceso de desafuero del ex presidente y diputado Arnoldo Alemán, que culminó el jueves pasado, expresó Jaime Cuadra, presidente de ese Poder del Estado, al presentar el informe final.
Durante una sesión solemne en presencia del vicepresidente José Rizo, el gabinete de Gobierno, miembros del cuerpo diplomático y representantes de los demás Poderes del Estado, Cuadra consideró que el despojo de la inmunidad a Alemán es, sin duda, un acontecimiento histórico.
Con una votación de 47 de los 92 diputados, la Asamblea Nacional levantó el jueves la inmunidad a Alemán, quien enfrenta cargos de fraude y lavado de dinero presuntamente cometidos durante su gobierno entre 1997 y enero del 2002.
Cuadra dijo confiar en que el desafuero de Alemán “habrá de rendir sus frutos de cara a la cooperación internacional, con el uso eficiente y transparente de los escasos recursos” económicos del país.
Durante la presentación del informe final, el presidente del Parlamento recordó que la controversia en la Asamblea Nacional comenzó en enero de este año cuando –pese a la oposición de diversos sectores, incluyendo el presidente Enrique Bolaños–, Alemán logró ser electo presidente de ese Poder del Estado.
Añadió que la crisis parlamentaria se agudizó en agosto, cuando el gobierno acusó a Alemán en los tribunales de justicia por la supuesta comisión de ilícitos en perjuicio del Estado durante su Administración. La Procuraduría General de la República pidió el desafuero de Alemán, pero éste se negó a formar una comisión para dictaminar si había o no méritos para esa petición.
Posteriormente, la Junta Directiva que encabezaba Alemán fue destituida en septiembre pasado después que perdió el control de la mayoría parlamentaria, sin embargo la bancada del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) evitó, a través de sucesivos boicots, que Alemán fuese desaforado.
“La consecuencia de tales excesos se evidencia con claridad en la sucesión de tres juntas directivas en menos de un año, lo que condujo a un grado de desestabilización de la institucionalidad y relativa paralización de la función parlamentaria”, evaluó Cuadra, quien asumió la presidencia de la Asamblea Nacional en septiembre, tras la destitución de Alemán.
El presidente del Legislativo indicó que de 100 iniciativas de ley puestas en agenda, sólo 32 fueron aprobadas, y quedaron pendientes de dictamen otras 130.
Sin embargo, sostuvo que tras el destrabe de la situación política con el desafuero de Alemán, se aprobó el sábado la Ley Anual del Presupuesto General de la República, y otros decretos con carácter de urgencia que el gobierno había enviado para obtener recursos frescos para el país.
LA TRABA ERA ALEMAN, DICE RIZO
El vicepresidente José Rizo comentó que es inédito en los anales de la historia de Nicaragua, que en una misma legislatura “hayamos tenido tres juntas directivas, eso demuestra que el Poder Legislativo ha padecido de una crisis interna en el curso de once meses”.
Admitió que el tema de desafuero de Alemán desgastó al gobierno y paralizó a Nicaragua, porque la ciudadanía entera vivía pendiente de las últimas noticias sobre este tema.
“La situación del doctor Alemán había entrabado y había contribuido a un cierto inmovilismo en todos los sectores del país”, añadió.
NO VERLE LA CARA
“Lo siento como amigo de él , pero era obligación mía someter a votación, y voté a favor porque (…) la Asamblea tiene que trabajar por Nicaragua y no estar viendo la cara a nadie (…). De ahora en adelante vamos a trabajar con más tiempo, con más calma y sacando todas aquellas leyes que necesita el país”, aseguró Jaime Cuadra, presidente parlamentario.