- “Chávez se va de aquí primero cuando Dios quiera, porque estoy en manos de Cristo, el Señor de Venezuela, él es el comandante, cuando él diga, obedezco, ¿entendido?”, dijo en su comparecencia semanal
Reuters, EFE
CARACAS.- El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se aferró ayer a su posición de no renunciar ni convocar a elecciones anticipadas, a pesar de la fuerte presión externa a la que está sometido y al paro general opositor que llegó a su décimo cuarto día.
El mandatario, con casi cuatro años en el poder, también desestimó la presión económica a la que está sometido el quinto exportador mundial de crudos por la paralización casi total de su industria petrolera, debido a que gran parte de empleados se sumó al paro y, al igual que otros líderes opositores, insisten en que no dejarán la protesta hasta que Chávez renuncie.
“Chávez se va de aquí primero cuando Dios quiera, porque estoy en manos de Cristo, el Señor de Venezuela, él es el comandante, cuando él diga, obedezco, ¿entendido?, y segundo el pueblo, y asumo que la voz del pueblo es la voz de Dios”, dijo en su programa de radio y televisión Aló Presidente.
“Yo no me voy a ir de aquí por presiones de un grupo de gerentes, de un grupo de golpistas, de un grupo de fascistas, de un grupo de empresarios, de un grupo de medios de comunicación. Conmigo se equivocaron, siempre se han equivocado, se siguen equivocando y se seguirán equivocando”, agregó.
Los adversarios, que incluyen a dirigentes sindicales, empresariales, militares disidentes, medios de comunicación y partidos políticos, acusan a Chávez de querer instaurar un gobierno comunista y de llevar a la ruina económica al país.
El gobierno del militar retirado sigue esforzándose por recuperar el control de las actividades de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que comenzó a importar gasolina para evitar un desabastecimiento del mercado doméstico y que declaró estado de “fuerza mayor” con sus clientes internacionales por la paralización de las exportaciones.
El paro se ha tornado en una batalla entre el gobierno y la oposición para controlar la vital industria petrolera, que suministra el 80 por ciento de los ingresos por exportación de la nación sudamericana. Antes de la huelga, Venezuela exportaba 2,7 millones de barriles por día de crudo y derivados.
Para Chávez, quien sobrevivió a un golpe de Estado en abril, el paro “es un fracaso” y reiteró que lo que existe en PDVSA es “un sabotaje” de parte de algunos de sus gerentes.
PREOCUPACION INTERNACIONAL
La crisis política y petrolera venezolana ha preocupado a Estados Unidos, que importa de la nación sudamericana el 14 por ciento de sus necesidades energéticas.
La Casa Blanca destacó el viernes que “el único camino pacífico y políticamente viable para salir de la crisis es a través de la celebración de elecciones anticipadas’’, lo que fue visto como un espaldarazo a la oposición que exige la renuncia inmediata de Chávez y el llamado al adelanto de los comicios.
Una salida electoral a la crisis está siendo negociada desde hace más de un mes por el gobierno y la oposición en una mesa auspiciada por la Organización de Estados Americanos (OEA), que aún no ha dado resultados.
Paralelamente, el Consejo Permanente de la OEA debate un proyecto de resolución propuesto por Argentina, Bolivia, Costa Rica y Perú que insta a Caracas a buscar una salida “pacífica, democrática, constitucional y electoral’’ a su crisis.
Chávez, quien dijo que se ha comunicado por teléfono con varios colegas latinoamericanos para explicarles la situación, advirtió que “Venezuela no puede aceptar que ningún país trate de tener injerencia en asuntos internos’’.
“Yo recomiendo a los gobiernos del mundo, recomiendo a los funcionarios de todos los gobiernos del mundo que antes de tomar alguna iniciativa en torno a Venezuela, si es que la van a hacer, porque el problema de Venezuela es de los venezolanos, que lean esta Constitución”, dijo mostrando una edición del texto aprobado en un referendo hace tres años.
Mientras se busca una solución, las protestas en la calle se han avivado y la crisis, según han dicho observadores internacionales y analistas, exige una salida urgente para evitar un caos y una escalada de violencia.
IMPORTAN COMBUSTIBLE Y ALIMENTOS
El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció la importación de alimentos y combustible para garantizar el abastecimiento de alimentos y gasolina en el país, afectado por la huelga general opositora que entró ayer en su décimo cuarta jornada.
Chávez informó de la llegada al país de un “avión Hércules lleno de leche” procedente de Colombia, para abastecer el mercado interno, de donde desaparecieron los productos lácteos, como la leche pasteurizada y los quesos blanco y amarillo.
Chávez también anunció que ordenó la importación de alimentos y de gasolina, cuyos primeros embarques están próximos a llegar al país.
El Comandante de la Fuerza Aérea Venezolana (FAV), general Federico Valecillos, informó que llegarían ayer al país “dos embarques con 200 toneladas de alimentos provenientes de República Dominicana”.
La escasez de harina, arroz, aceites comestibles, enlatados, azúcar, algunos frijoles y productos derivados de la leche, comenzó a sentirse en Caracas este fin de semana.
Los principales mercados mayoristas de la capital advirtieron que desde hace unas dos semanas los proveedores no han despachado, y que sus inventarios comienzan a agotarse debido a las compras nerviosas de la población en los últimos días.
Por otra parte, fuentes comerciales afirmaron que se ha normalizado el abastecimiento de pollo y carne de res, productos que habían escaseado a principios de esta semana a nivel minorista.
Aunque el paro general ha perdido efecto en el sector comercial, afecta gravemente a la industria petrolera de Venezuela, el quinto exportador mundial de crudo y cuarto abastecedor más importante de Estados Unidos.
«VICE» RECONOCE ERRORES
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, reconoció en Río de Janeiro, Brasil, que su gobierno cometió errores y que el presidente Hugo Chávez posiblemente contribuyó a la turbulencia política que azota el país. En una entrevista publicada en el diario O Globo, Rangel defendió a Chávez y culpó a la prensa y las élites económicas por la inestabilidad.
Sin embargo, al ser preguntado si las reacciones agresivas de Chávez contribuían a crear un clima tenso, respondió: “Sí, es posible. Los presidentes son seres humanos. Yo no hubiera reaccionado como él. Pero así es como responde él”