- Religiosas dicen que el polvo que produce este producto les afecta las vías respiratorias, además de ensuciarles el inmueble
Mercedes Sequeira/[email protected]
JUIGALPA.- Las misioneras religiosas de Cristo Rey del Colegio “Regina Mundi”, de Juigalpa se quejaron, porque no aguantan el polvo de la venta de carbón que realizan los comerciantes que se han instalado en las aceras de ese lugar, por lo que piden a las autoridades municipales que reubiquen a los mismos.
Sor Ligia Rodríguez, quién pertenece a las misioneras religiosas, dijo, que en su oportunidad hablaron con el edil de la localidad, Erwin de Castilla para que reubicaran a las personas que venden carbón en el costado del convento, pero que hasta la fecha no han obtenido ninguna respuesta.“Sólo en promesas se ha ido el alcalde” dijo.
Rodríguez aseguró, que el polvo del carbón les afecta las vías respiratorias, les ensucia los muebles y el reclinatorio de la capilla. “En toda la casa por todos lados encontramos carbón”.
Además, aseveró que también las perjudican los buseros, al ocupar supuestamente de servicio higiénico la entrada principal del convento y “para nosotras es difícil, porque ya no aguantamos el tufo que va a parar al comedor y a la capilla, que son dos lugares importantes para nosotras, donde vamos a tomar nuestros alimentos y a donde vamos hacer meditación” indicó la monjita
VENDEDORES: NO TENEMOS OTRA ALTERNATIVA
Doña Santos Guzmán, quién tiene 14 años de vender carbón en las aceras del convento, confesó que no tienen permiso de expender el producto en ese lugar, pero que no tienen otra opción de trabajo para mantener a sus familias.
La señora Guzmán reconoció que el polvo del carbón afecta en todas formas a las monjitas, por lo que pidió a las autoridades municipales que las ubiquen en otra lugar. “No queremos que no nos anden de un lado a otro, para no molestar a nadie y que no nos molesten”.
En tanto el alcalde de Juigalpa, Erwing de Castilla, dijo que efectivamente recibieron la queja de las misioneras, pero no han podido darles una respuesta a lo inmediato porque están buscando dónde reubicar a los comerciantes.
Explicó que se está haciendo un reordenamiento territorial del mercado, que incluye el traslado de la terminal de buses para el nuevo mercado, lo que aprovecharán para realizar un reorganización general.
“Pedimos a las hermanitas misioneras que tengan un poco de paciencia, que nosotros vamos a trabajar en esa línea. Estamos viendo la forma en que no se afecte económicamente a los vendedores, que es gente humilde y que viven de la venta del carbón” subrayó de Castilla