- Su importante título indígena lo preservará hasta que Dios decida llevárselo a su santo reino, y lo mantiene porque trabaja y vive para el pueblo monimboceño, según dice. Se enorgullece de ser indígena puro de Monimbó y no le molesta lo llamen “indio pata rajada”
Miguel FloresCORRESPONSAL / [email protected]
Se describe como un “indio pata rajada” y con orgullo lo pregona a los cuatro vientos. Humilde, con grandes rasgos indígenas, principal característica de un alcalde de vara, el señor Miguel de los Santos Téllez Escobar, 84 años, es el personaje más importante del barrio Monimbó y la autoridad indígena, conocida como el alcalde de vara, título que ostenta desde hace 22 años.
La costumbre de Téllez es sentarse por las tardes en el cementerio del pueblo, cuadra y media abajo de la Iglesia Magdalena en Monimbó, dirigiendo la faena de los miembros de la comunidad que trabajan en el mantenimiento del camposanto.
Nos dimos a la tarea de buscar y hacer un reportaje de este prominente personaje. Hallarlo fue fácil, luego que tomamos como referencia el cementerio, donde él pasa buenos ratos viendo la faena de los miembros del Consejo de anciano sque lo respalda.
Eran las tres de la tarde. Llegué al cementerio Campo Santo acompañado del colega periodista Jim Calero, ahí preguntamos por el anciano y nos dijeron que estaba en el lugar. A pocos metros, lo vimos sentado en la capillita, vestido con pantalón café, camisa manga larga algo gastadita, tenis negros, un tubo de plástico que tiene la función de bastón y un viejo sombrero de palma.
Es en el entorno adornado de símbolos religiosos y cruces propias de un cementerio, donde Miguel Téllez se siente como un rey. Mientras hablamos mantiene la vista sobre los hombres que trabajan en la construcción de los muros de la necrópolis.
EL PUEBLO MANDA
Nuestro objetivo es conocer las labores e importancia del alcalde de vara y don Miguelito afirma que es el pueblo el que manda realmente, ésa es la principal razón por la que ostenta ese título y es el mismo pueblo el que desea que él tenga 22 años de ser alcalde de vara.
“Una de mis labores es comandar la faena en los panteones, invito a todo mi pueblo, los que tienen sus muertos, a hacer la limpieza. Otra de mis funciones es ir a bajar a San Jerónimo y andar en la procesión”, afirma Téllez.
Dice que su principal orgullo es el respaldo del pueblo monimboceño, fueron ellos que lo eligieron, por ser nativo de Monimbó. “Aquí nací, vivo y moriré en esta linda tierra, soy un indio pata rajada con orgullo y los que me dicen así me importa poco, por que soy indio…”
Subraya que el pueblo lo apoya, lo que él solicita se le facilita, para hacer los trabajos que requiere el cementerio y otorgan limosnas. Las indias, cuando hay faena, a los hombres les dan comida y bebidas en toda la jornada.
“EL PUEBLO ME EXIGIÓ QUE TRABAJE BIEN”
Téllez recuerda cuando fue electo en 1979, el pueblo le exigió trabajar bien, con esfuerzo; sino “lo mandaban a la porra”. Su primera actividad como alcalde de vara pidió dinero para comprar dos manzanas de tierras, para el cementerio.
“Mi mayor logró es, hasta el momento, recibir el apoyo del pueblo y mantenerlo a base de mi trabajo. La limosna que me dan, las invierto en trabajos como éstos”, dice mientras señala la construcción del muro del panteón. “Solo el pueblo invierte en las mejoras del cementerio y nadie más da nada”, insiste Téllez.
¿CÓMO SE ELIGE?
El símbolo del alcalde es una vara de “molenillo” de cien años de existencia, el cual representa la autoridad y está adornado con una cruz encima de una bolita que representa el mundo y sólo él tiene el derecho de tocarla y andarla.
Ramón Jiménez, secretario del Concejo de Ancianos, explica que se elige al alcalde de forma popular y es vitalicio, es decir, hasta que fallece se elige uno nuevo, pero se espera 40 días después de fallecido el anterior alcalde.
“El requisito: ser una persona autóctona de la comunidad de Monimbó, si no vive en la comunidad no puede ser electo. Se convierte como un cacique que beneficia al pueblo y simbólicamente es representado por la vara”, reveló Jiménez.
Agregó que el alcalde se convierte en una persona representativa de las tradiciones y costumbres de la comunidad, está a la cabeza a la hora de mantener la idiosincrasia, cultura y las tradiciones del pueblo monimboceño.