Carlos de León Guevara
Es hora de decirle presente a la patria. Don Enrique Bolaños debe rogar a la Virgen Santísima y a Dios nuestro señor por el perdón de los pecados que han cometido los corruptos con el pobre pueblo de Nicaragua.
Expreso al Presidente mi solidaridad por su valentía de afrontar este problema tan sensible, pero también tiene que darse cuenta que Judas vendió a Jesucristo por unas cuantas monedas.
Da vergüenza ver a los diputados de hoy enriquecerse y jugar politiquería sin importarles el deber moral y patriótico que tienen con la patria. Si estos “padres de la patria” están enfermos, de vacaciones o simplemente son incapaces de legislar, en sus manos está procurar la solución.
Hay que unificar al partido que le dio el triunfo (al Presidente Bolaños), y desaforar y juzgar por sus delitos a muchos corruptos.
Felicito a don Enrique por su lucha contra la corrupción y el descubrimiento de las famosas huacas, pero si ser huaquero es ser corrupto, ¿en qué categoría quedan los piñateros? Le suplico al Presidente que me saque de esta duda.