Los nicas que trabajan en Costa Rica, envían lo que más pueden de dinero a sus familias. (LA PRENSA/G. Miranda)

Nicas pagan cara la remesa

Comisiones hasta del 10 por ciento del monto enviado Surgen opciones más baratas, pero las usan menos Patricia Leitón David Avilez Lara, de Rivas, Nicaragua, trabaja en Costa Rica como obrero de construcción. Gana ¢4,500 colones al día (unos $12 dólares). Para enviar $100 dólares (unos ¢37,600) a Nicaragua, David paga comisiones que van desde […]

  • Comisiones hasta del 10 por ciento del monto enviado
  • Surgen opciones más baratas, pero las usan menos

Patricia Leitón

David Avilez Lara, de Rivas, Nicaragua, trabaja en Costa Rica como obrero de construcción. Gana ¢4,500 colones al día (unos $12 dólares). Para enviar $100 dólares (unos ¢37,600) a Nicaragua, David paga comisiones que van desde $7 a $10 dólares.

Es decir, él gasta lo que se gana en casi un día de trabajo para enviar el dinero por el cual tiene que trabajar casi una quincena. Asimismo, tiene que mantener sus gastos aquí.

Si un día la empresa no entregara el dinero o cerrara sus puertas, David no tiene dónde reclamar pues las firmas que sólo se dedican a los envíos no están supervisadas en Costa Rica.

Además muchos otros usan vías más informales como las personas que viajan al norte a dejar encomiendas y dinero.

En pocos años han surgido opciones más baratas —como el Banco Nacional o Correos de Costa Rica— pero la formalidad de ser empresas estatales ahuyenta a los nicaragüenses, especialmente si son indocumentados.

VOZ DE ALERTA

Hace tres semanas el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Pew Hispanic Center —un centro de investigación independiente— llamaron la atención sobre este tema para el caso de los latinoamericanos que envían remesas desde Estados Unidos.

En el estudio que publicaron las entidades señalan que aunque los costos de los envíos han bajado, muchos inmigrantes pagan comisiones del 10 al 15 por ciento sobre sus cheques, que oscilan entre $200 y $300 por envío.

La situación es parecida en Costa Rica. Los costos han bajado. En un sondeo que realizó La Nación este mes se encontraron comisiones más bajas que las publicadas en noviembre del año pasado.

Sin embargo, también se encuentran porcentajes como los que menciona el citado estudio.

Por supuesto entre más dinero mande el cliente menor es el costo, pero según comentaron los mismos empresarios los montos que envían los nicaragüenses oscilan entre $30 y $200.

EMPRESARIOS HABLAN

Los empresarios justificaron sus costos. “No es alto, nosotros damos un servicio a domicilio, el dinero se le entrega en la casa en dólares y conseguir dólares en Nicaragua no es fácil”, dijo Plutarco García, contador de OMS Delivery Envíos Rápidos a Nicaragua.

Gerardo Porras, gerente del Banco Uno, también dio su explicación: “Nuestro precio fue determinado mediante estudios de mercado, procurando ser altamente competitivos”.

“Yo opino que es una barbaridad lo que algunos cobran a la gente”, aseveró Manrique Chacón, gerente de banca de negocios del Banco Nacional.

Este banco, detalló, busca tener tarifas más bajas, pero explicó que muchos nicaragüenses no acuden ahí porque lo asocian con una entidad de gobierno y temen que se les solicite una identificación.

Explicó que sólo piden un número de identificación por si acaso tienen que hacer una devolución.

Una situación similar pasa con el Correo, según contó Moisés Lazo, subgerente de la entidad. “A algunos nicaragüenses les da miedo llegar al Correo, donde les exigen una identificación”.

También fue posible encontrar algunas pequeñas empresas con tarifas bajas, como Serviexpreso El Mensajero, con comisiones del 5 por ciento.

Wílliam Calderón, gerente de servicios de esta empresa, comentó que cobrando una comisión del 5 por ciento tienen una pequeña ganancia, y que tienen tarifas más bajas porque lo hacen también como una labor social.

Envían, dijo, entre $40,000 a $50,000 al mes, y sobre eso obtienen una ganancia neta de unos $800.

El Banco Nacional informó que envía cerca de $1 500,000 al año y el Correo cerca de $1000,000. Estas cantidades parecen pequeñas comparadas con el monto total que se sospecha se manda.

No hay una medición exacta; el Banco Central de Costa Rica estimó que en el 2001 salieron del país, en remesas familiares, cerca de $96 millones, de los cuales la mayor parte se va a Nicaragua.

Estas relaciones hacen prever que la mayor parte del negocio lo manejan otras empresas.

NO ES SÓLO COMISIÓN

Pero el nicaragüense —comentó Heberto Mayorga, presidente de la Asociación de Trabajadores Nicaragüenses en nuestro país— no elige un lugar sólo por el monto de la comisión.

A muchos el patrono les paga sábado o domingo y ellos mandan el dinero de una vez para no gastarlo y porque sus familias lo ocupan, pero muchas entidades no abren el fin de semana.

También muchos prefieren que les entreguen la plata en la casa de su familiar en el vecino país y no todas ofrecen este servicio.

En casos de urgencia, añadió, generalmente utilizan empresas como Western Union, pues en cosa de minutos el familiar puede retirar el dinero.

Otro factor, que añadió Chacón, del Banco Nacional, es la costumbre. “Muchos van a un lugar porque ahí los llevó un familiar y ahí se quedan”.

Curiosamente a algunos nicaragüenses entrevistados el servicio no les parece caro, aunque la falta de información sobre las opciones también parece influir.

SIN SUPERVISIÓN

Las empresas que sólo se dedican a enviar dinero hacia Nicaragua no tienen supervisión en Costa Rica y tampoco depositan una garantía, como sucede en empresas similares en Estados Unidos. Además se conoce poco de ellas.

Así lo confirmaron las autoridades costarricenses encargadas de vigilar por la salud del sistema financiero.

“Conocemos muy poco de esa actividad”, dijo Bernardo Alfaro, superintendente general de Entidades Financieras (SUGEF).

Justificó que estas empresas no hacen intermediación financiera es decir, captar y prestar recursos, y por ello no están bajo la vigilancia de esta Superintendencia.

“Yo pienso que es una transacción privada con riesgo privado. Lo importante es que los usuarios valoren la calidad y seriedad de la empresa a la que le solicitan el servicio”, opinó Francisco de Paula Gutiérrez, presidente del Banco Central.

Los bancos que ofrecen el servicio, por ser intermediarios, están bajo la supervisión de la SUGEF, y el Correo está bajo la vigilancia de la Contraloría General de la República.

Sin supervisión los usuarios carecen de información y además si la empresa cerrara y se llevara el dinero no habría dónde acudir, confirmó Félix Delgado, presidente del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero.

Hasta ahora han sido pocas las malas experiencias. El caso más reciente es Pinolero Delivery Nicaragua S. A. que enfrentó problemas en 1998. A algunas empresas, como Serviexpreso El Mensajero, les gustaría ser supervisadas.

“Yo estoy de acuerdo en la regulación, no tengo problema y hasta la pediríamos”, comentó Wílliam Calderón, gerente de servicios de la firma.

Para Abelardo Morales, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la ausencia de supervisión es una falla del sistema.

Pero también comentó que, si se hace, a alguien se le podría ocurrir cobrarles impuestos y fomentaría más el sistema informal.

¿ES CARO O BARATO?

Ramona Lazo, de Chinandega, dijo que “como nosotros estamos sin trabajo en Nicaragua y sin dinero, más bien nosotros decimos que es barato” Jorge Luís Montes, de León, comentó. “Yo lo veo bien, no parece tanto, claro que si fuera un poco más barato, sería mejor”. Isidro Castillo, de León, opinó: “Yo lo considero caro porque aquí somos miles de nicaragüenses y el Gobierno de allá no hace nada”.

Tomado del Diario La Nación.  

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