- Desde hace 50 años sus dedos acarician las cuerdas de las guitarras y otros instrumentos, entonando famosas piezas musicales, como la “Chanca flaca”, “La cola pelada”, “La revienta pelo” y la “Risa del diablo”, pero por falta de recursos no las ha podido grabar
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
Toca con gran destreza la guitarra, mandolina, acordeón y violín. Su figura de cantautor de música regional le ha hecho merecedor de importantes reconocimientos, incluyendo giras artísticas a países europeos y centroamericanos.
Hace cinco décadas que sus dedos se posan sobre distintos instrumentos, convirtiéndose en uno de los maestros más populares de la música regional, llegando a integrar numerosos grupos como “Los Sumos Voy”, “Los Fugitivos”, “Amerindio” y “Adiac Hualpa”.
Con su peculiar guitarra y demás instrumentos musicales, Alfredito Quintero Rodríguez de 60 años, trabaja como instructor artístico en la Casa de Cultura “Leonel Rugama” de la ciudad de Estelí.
El papel de recopilador de música popular, le ha permitido al maestro Quintero Rodríguez, descubrir las sonoridades de la región, como la polka, la mazurca, vals y boleros, recopilando más de 30 piezas musicales en la zona norte de Nicaragua.
Posee una prodigiosa memoria para recordar interesantes datos de tiempos pasados. “A los 12 años comencé a practicar con un señor que se llamaba Santiago Acuña, que me enseñó los primeros acordes de la guitarra”, relata el músico que nació en San Juan de Limay, pero que reside en la ciudad de Estelí.
Con gran facilidad recuerda que a los 15 años el reconocido músico Marcial Acuña, originario de Pueblo Nuevo, lo estuvo entrenando durante ocho meses.
GRUPOS MUSICALES
A la edad de 18 años, ya poseía una excelente agilidad en los dedos para entonar la guitarra que lo llevó a formar parte del primer conjunto electrónico del municipio de Condega, llamado “Los Sumos Voy”, que tocaba música juvenil.
Ante el creciente éxito en “Los Sumos Voy”, Alfredito fue llevado a Estelí para que formara parte de “Los Fugitivos”, dirigido por el maestro Rigoberto Castellón y su hijo Egberto Castellón Mairena, pero por motivos de la guerra de finales de la década de 1970, el grupo orquestal quedó desintegrado.
Cada uno de los integrantes de “Los Fugitivos” tomó un rumbo distinto. Alfredito retornó a Condega y organizó un grupo juvenil integrado por niños, cuyas edades oscilaban entre 10 a 12 años.
Su popularidad en Condega como guitarrista y recopilador de música local, lo introdujo a la política lo que le permitió ser nombrado vicealcalde municipal.
Actualmente pertenece al grupo “Adiac Hualpa” con el cual ha realizado giras internacionales artísticas a Bélgica, Alemania, El Salvador, Honduras, Costa Rica, entre otros paises.
RECOPILADOR Y AUTOR
Este músico segoviano ha trabajado sin alardes en el noble oficio de la recopilación de la música regional para mantener viva una tradición, que deviene en auténtica historia.
Entre sus recopilaciones de mazurcas, polkas, zapateados y otros géneros, figuran la “Chancha flaca”, “Perra renca”, “Frijoles fritos”, “La cola pelada”, “Pasos del fraile”, “Caballo prieto”, “Romances en el chagüite”, “La Revienta pelo” y la “Risa del diablo”.
También es autor de varias piezas musicales, entre ellas “Mi bella Estelí”, “Indita segoviana” y el “Son de callaná”.
El “Son de callaná”, es la historia de una mujer llamada “Licona”, que vigilaba una poza y todo pescador le tenía que pedir permiso para acceder al lugar conocido como “Las Mesitas” en el río de Condega.
El músico y compositor lamenta que todas las piezas recopiladas e inspiradas por su persona no estén al alcance de toda la población, por la falta de recursos para coleccionarlas en discos compactados.
“Hacer una grabación requiere de plata y las condiciones económicas mías no son las más adecuadas, a menos que alguien me ayude para conservar este tesoro”, dijo Alfredito Quintero Rodríguez.