- Afectados denuncian presuntas
detenciones ilegales, persecuciones y acusaciones - Policía sostiene que actuó por orden judicial en captura de adolescentes
Elízabeth [email protected]
Los médicos Ricardo Pineda Gadea y María Mercedes Somarriba, denunciaron una serie de presuntas irregularidades sufridas en dos Distritos de Policía, después de un incidente en el que se vio envuelto su hijo Carlos Ernesto Pineda Somarriba, de 18 años.
Todo inició con una pelea entre Carlos Ernesto Pineda Somarriba y René Castro Vivas en un colegio capitalino, el pasado 14 de noviembre. Los profesionales denunciaron que posteriormente su vástago fue amenazado de muerte por el padre de Castro, René Castro Granja, y refieren que han observado una marcada diferencia en las diligencias policiales con relación a la otra parte.
Alegaron que una denuncia presentada hace más de 15 días por su hijo en el Quinto Distrito de Policía en contra de René Castro Granja, aún no había sido remitida a los tribunales correspondientes.
Además, otro hijo de la pareja, de 16 años de edad y un familiar suyo, fueron retenidos e interrogados por una patrulla policial, en otra zona de Managua, señalándolos de una infracción de tránsito, después que salían de un oficio religioso dedicado a la memoria del padre de la doctora Somarriba, fallecido en esas fechas.
INVESTIGACIÓN
Los galenos no sólo señalan presunto abuso de autoridad, sino parcialidad en cuanto a las diligencias efectuadas por los efectivos. El comisionado mayor Horacio Rocha, jefe de la Policía de Managua, aseguró que averiguará el caso, aunque adelantó que existe un expediente en los juzgados capitalinos.
Entre otras cosas, el matrimonio Pineda Somarriba mencionó que su hijo Carlos Ernesto y su acompañante, Karla Lucía Chávez Lara, de 16 años de edad, fueron detenidos el pasado 21 de noviembre sin una orden de captura, y por un delito que no existió.
El jefe del Distrito Cuatro, comisionado Leonardo Vanegas, expresó que actuó con una orden de captura y allanamiento. “Allí está el expediente, tenemos orden, no hay problema”, aseguró.
Tras agregar: “Hasta donde yo veo no hubo abuso, claro que ellos se sienten afectados, pero también hay otro afectado que es el otro lesionado”.
El jefe del Distrito Cuatro alegó que “no fabriqué una lesión que el muchacho autor hizo a otro menor. Fue producto de una fiesta, lo lesionó, aquí pusieron la denuncia, mandamos al forense, documentamos y lo mandamos al juez y después el juez mandó una orden de captura”.
Este caso ocurrió en Bello Horizonte después de una fiesta que tuvieron los alumnos del colegio con los maestros.
VERSIÓN DE UNA TESTIGO
Karla Lucía Chávez Lara, dijo que el pasado 21 de noviembre, fue detenida junto a Carlos Ernesto por dos policías vestidos de civil, quienes inicialmente ni siquiera se identificaron, les interceptaron el paso, abordaron su vehículo y los condujeron al Distrito Cuatro de Policía.
“Salimos de aquí para el colegio como a las 2:00 p.m., nos venía siguiendo la moto como desde una cuadra, después la moto se puso del lado del carro, ( un oficial) nos encañonó y nos puso un carné que no se miraba bien, yo creía que era un asalto”, dijo la menor.
También refirió que al salir de la casa observó a unos desconocidos que estuvieron vigilantes frente a la vivienda, lo que la hizo presumir que se trataba de delincuentes.
“La Policía actúa de civil y actúa de uniforme; no dejamos de ser policías aún dormidos, sin ropa, como sea, somos policías”, expresó por su parte Vanegas.
Y aunque primero los jóvenes fueron responsabilizados de un accidente de tránsito, en el Distrito Cuatro los agentes le indicaron a Pineda Somarriba que él había amenazado a una familia por teléfono y posteriormente a través de Internet.
Ricardo Pineda, padre del muchacho, dijo que al llegar a ese Distrito supo por los efectivos que ellos habían actuado “por órdenes superiores”. Los jóvenes permanecieron detenidos dos días y fueron dejados en libertad después que fue solicitado un juez ejecutor ante el tribunal de apelaciones, que comprobó la ilegalidad de la detención.
CASO EN INSPECTORÍA
La doctora Somarriba manifestó que recurrió a la Inspectora General de la Policía, comisionada general Aminta Granera, a quien solicitó una investigación del caso. Manifestó que la Inspectora General le “confirmó en ese momento la actuación incorrecta de la Policía”.