María Antonia López [email protected]
Los seis bancos privados establecidos en el país, tienen un alto nivel de estabilidad, situación que puede garantizar seguridad en los depósitos del público, afirmó el economista Néstor Avendaño, autor de un estudio realizado para el programa de políticas públicas de la Universidad Nacional de Ingeniería.
El estudio denominado “Clasificación de la banca comercial de Nicaragua y evolución de la calidad bancaria”, se basa en el análisis de razones financieras calculadas sobre la base de liquidez, productividad, solidez, accesibilidad y calidad, con datos reportados durante el primer semestre del año.
Dependiendo de este tipo de clasificación, el primer lugar varía entre los bancos. En términos de liquidez, el análisis ubica a la cabeza del Sistema Financiero al Banco de América Central (BAC), con un 24 por ciento de depósitos en córdobas y un 24.5 por ciento en moneda extranjera, en tanto, la cartera de corto plazo en créditos equivale a 38.5 por ciento.
En productividad el Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), puntea el primer puesto, y eso se debe a la captación de depósitos del público, así como eficacia en el manejo de la cartera.
Según el estudio, el Banco Caley Dagnall resulta ser el más sólido de todo el sistema, pese a ser la entidad más pequeña. Esas circunstancias se determinan porque tienen un monto de préstamos vencidos equivalentes a solamente un 3.4 por ciento del monto total de la cartera bruta.
Pero en accesibilidad, el Banco de Exportaciones, ahora Banco Uno, se ubica en el primer puesto, al destinar el equivalente del 56.1 por ciento de los depósitos a préstamos; y en calidad bancaria, también representa la puntuación más alta.
Mientras, el Banco de Finanzas (BDF) registra el mayor número de cuentas de depósitos de ahorro y a plazos.