- Refinerías y puertos funcionan a menos de su capacidad, y trabajos están interrumpidos, atrasándose entregas
- Un tanquero estatal se declara en rebeldía contra el gobierno “castrocomunista” de Chávez y éste ordena a la Armada recapturarlo
AP,AFP
CARACAS.- La oposición venezolana, que de manera inexorable trata de forzar la renuncia del presidente Hugo Chávez mediante un paro general iniciado el lunes, se anotó ayer una gran victoria al rebelarse la tripulación de un tanquero, arrastrando el crucial sector petrolero al centro de la crisis política.
El presidente Chávez ordenó el jueves a un buque de la Armada recapturar un tanquero petrolero cuya tripulación se declaró en rebeldía para apoyar el paro general.
Anunció que las Fuerzas Armadas venezolanas protegen las instalaciones de la industria petrolera de Venezuela, y garantizó los suministros al exterior del quinto exportador mundial de crudos, en el cuarto día de una huelga opositora que busca destituirlo.
Chávez dijo que era necesaria la medida contra la tripulación del Pilín León, que lleva 280,000 barriles de gasolina y que está anclado en la occidental ciudad de Maracaibo desde el miércoles.
En su discurso en su despacho, frente a un retrato del prócer de la independencia Simón Bolívar, y sujetando un ejemplar diminuto de la Constitución, Chávez calificó la acción del buque como un acto de “piratería”.
“REVOLUCIÓN, DESGASTADO ESLOGAN”
El capitán del Pilín León, Daniel Alfaro, dijo a The Associated Press que un total de seis tanqueros habían anclado en diferentes partes de Venezuela, y que sus tripulaciones se negaban a descargar gasolina en apoyo al paro.
Alfaro leyó un comunicado en el que señaló que la decisión para sumarse al paro obedece a “la indignación que les produce un gobierno que ha llevado al país a la crítica situación que vive, con el desgastado eslogan de una revolución”.
“No nos identificamos con este gobierno que nos lleva a un régimen ‘castrocomunista’ que en nada conviene al país”, agregó Alfaro.
Chávez desestimó el paro general organizado por sus opositores, y sostuvo que los convocantes son unos “golpistas” que están “tratando de derrocar una vez más” su gobierno.
“Cada vez que estos sectores convocan un paro es porque tienen un puñal escondido”, declaró el presidente. Comparó la protesta con el golpe militar que lo derrocó brevemente en abril. Alertó a los venezolanos que está en marcha un plan que pretende desestabilizar el país.
Entre los gestores de la protesta figuran las dos mayores agrupaciones sindicales y empresariales del país, las cuales organizaron en abril una huelga general que precipitó la salida de Chávez del gobierno por 48 horas, luego de violentos enfrentamientos entre rivales políticos, en los que murieron baleadas 19 personas y otras 300 resultaron heridas.
OBSTINACION
El analista político Ángel Álvarez, ex Director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, comentó que las posibilidades de que el gobierno y la oposición lleguen a un acuerdo sobre el tema electoral se ha truncado “por la obstinación de ambas partes”.
“No es fácil llegar a un acuerdo cuando se comprometen muchas cosas, particularmente el ejercicio del poder”, señaló Álvarez.
Los negociadores opositores se mantienen inflexibles y no aceptan la propuesta del mandatario de convocar a un referendo revocatorio cuando se cumpla la mitad de su mandato de seis años tal como lo permite la Constitución, que en este caso sería en agosto de 2003. En su lugar proponen la realización de un referendo consultivo.
Saben que esa consulta popular no obligaría a Chávez a renunciar, pero confían que un resultado mayoritariamente adverso lo empuje a adelantar las elecciones o dimitir.
PARALISIS MORTAL
Venezuela figura en quinto lugar entre los productos de petróleo más importantes del mundo, y una prolongada paralización de la industria petrolera podría causar el colapso del gobierno. Entre tanto, empresarios, sindicalistas y partidos de oposición agrupados en la Coordinadora Democrática informaron que el paro continúa. Según Carlos Ortega, líder sindical, el paro activo que mantienen continuará e incluso se podría prolongar aún más.