La tercera es la vencida

Desde el ESAF hasta el PGRF van tres intentos de Nicaragua Gustavo Ortega [email protected] El día de hoy está programada una reunión entre el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) y representantes del gobierno de Nicaragua para definir la consecución del Programa de Reducción de la Pobreza y Crecimiento Económico (PGRF por sus siglas en […]

  • Desde el ESAF hasta el PGRF van tres intentos de Nicaragua

Gustavo Ortega [email protected]

El día de hoy está programada una reunión entre el directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) y representantes del gobierno de Nicaragua para definir la consecución del Programa de Reducción de la Pobreza y Crecimiento Económico (PGRF por sus siglas en inglés), antes conocido como Esaf, que quedará establecido hasta el año 2005.

En el encuentro se analizará el Memorándum de Políticas Económicas y Financieras 2002-2005, donde se definen acciones en materia macroeconómica, entre lo que destaca una nueva reforma tributaria, planes de apoyo a la reducción de la pobreza y la privatización del 51 por ciento la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel).

Con estas previsiones el gobierno realiza el tercer intento para alinearse a los lineamientos del FMI en el marco de programas de ajustes estructurales planteados desde el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, con el objetivo final de lograr el acceso a recursos líquidos bajo términos muy concesionales y completar los parámetros para llegar a la última etapa de la iniciativa para países pobres altamente endeudados (HIPC por sus siglas en inglés).

Se entiende por concesionales los préstamos logrados a muy bajas tasas de interés (menos del dos por ciento anual) y amplios plazos de gracia.

Anteriormente, el PGRF era conocido como Programa de Servicios Financieros Reforzados de Ajuste Estructural (ESAF por sus siglas en inglés) y en Nicaragua se dispuso inicialmente para aplicarse a partir del 24 de junio de 1994 y finalizaría el 23 de junio de 1997, período que no se logró terminar a causa del incumplimientos de las condiciones previstas para tales efectos.

El ESAF I inició su crisis a partir de septiembre de 1995, la que se solventó con el aumento de las tarifas que en ese instante se hicieron a los servicios públicos, de esa forma el programa continuó y la llegada de recursos se mantuvo.

A partir de ese momento, el Gobierno fue readmitido en el plan bajo las condiciones de que se redujera de un tajo el gasto del gobierno en su conjunto en cuatro puntos del Producto Interno Bruto (PIB) para de esa manera lograr una generación del ahorro en las instituciones públicas cercano al siete por ciento del PIB.

Una segunda condición fue que el Gobierno buscaría como reducir los activos internos netos del BCN a través de la recuperación de los adeudos pendientes que esta institución tenía en esos momentos junto con una mayor disciplina fiscal.

La no aprobación de la ley de reformas fiscales, el alivio del problema de los bonos de indemnización a través de la privatización de las telecomunicaciones y la solución los problemas de la propiedad fueron los puntos torales que hicieron que se suspendieran las acciones del Esaf.

A la par de ello se establecía como meta de inflación para 1996 un nueve por ciento y para 1997 un seis por ciento, previsiones que de acuerdo a las cifras de economistas independientes no serían cumplidas. En 1996 se cerró con 12 por ciento.

La reducción del tamaño del Estado en 7,000 empleados, fue otra de las metas incumplidas. En la práctica el Gobierno sólo alcanzó reducir el 30 por ciento de la meta impuesta, 2,000 empleados despedidos.

Una vez sucedido esto a Nicaragua se le implementó un plan alternativo denominado “Programa de Monitoreo”, hasta lograr la puesta en marcha de la segunda fase negociada en marzo de 1998 con la administración de Arnoldo Alemán.

Esta segunda fase del ESAF se suspendió en junio del 2001, casi por las mismas causas de la primera etapa, para dar lugar a un programa interino que concluyó el 31 de diciembre del año pasado.

Es así que de hacerse efectiva la firma del Memorándum de Políticas Económicas y Financieras 2002-2005, lo que está en dependencia de la venia que brinde el directorio del FMI, Nicaragua estaría iniciando un tercer intento para tratar de sanear y estabilizar sus finanzas públicas.  

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