- En Las Segovias se estima que sólo el 35 por ciento de los egresados de secundaria podrán continuar sus estudios.
Alina Lorío L.CORRESPONSAL/ [email protected]
Los cuatro centros de secundaria, ubicados en la ciudad de Ocotal, entregaron a la sociedad alrededor de 450 nuevos bachilleres en el año escolar que recién finalizó. Todos con sus togas desfilaron esta semana orgullosos, tomados de los brazos de sus seres queridos.
Según expresaron, todos tienen ilusiones y aspiraciones de continuar sus estudios universitarios, pero no todos tienen la posibilidad económica para hacer realidad sus sueños.
La licenciada Amparo Medina, directora del Instituto Nacional Autónomo de Segovia en Ocotal, calculó que de los 257 nuevos bachilleres sólo un 35 por ciento podrá buscar nuevos horizontes en las universidades de Managua o León, donde desde el pasado lunes iniciaron los cursos especiales y luego las prematrículas.
La directora del centro de estudio de secundaria más grande de Ocotal manifestó que entre los nuevos bachilleres algunos buscarán alternativas de estudios universitarios sabatinos y dominicales, en las sedes ahora establecidas en esta ciudad.
La educadora expresó su decepción por otra gran cantidad de nuevos bachilleres que “lamentablemente quedarán deambulando en las calles sin empleo y sin posibilidades de continuar estudiando y, tal vez, muchos de ellos reconocidos públicamente por su excelencia académica.
Becas deberían ser a la excelencia
Para la licenciada Amparo Medina, directora del Instituto Nacional Autónomo, es lamentable que en Ocotal no exista una institución u organismo que impulse becas, sobre todo para los estudiantes de excelencia académica que, en el caso del Instituto Nacional Autónomo de Ocotal, salieron 27 con notas arriba de los 90 y unos 50 con notas arriba de los 80, “estudiantes que sin duda aprovecharían las becas”, apuntó.
-Este año, como nunca, representantes de todas las universidades desfilaron promoviendo sus carreras y sus “facilidades” e incluso manifestaban no tener sistemas de becas, pero ofrecían excelencia académica en sus docentes. “Los muchachos reaccionaron fríos ante las ofertas debido, y es lógico, a la incapacidad económica”, reflexionó Medina.