Federico Kraudy Salgado
Tengo una hija que vive de la Nabisco Cristal 25 varas al norte (barrio Selim Shible), y el inquilino que ocupaba esa casa la abandonó el primero de agosto del 2002. En el mes de octubre se canceló la deuda que dejó y me personé a Unión Fenosa a solicitar por escrito la desconexión definitiva del servicio eléctrico, porque la casa va a ser remodelada.
Una empleada de Unión Fenosa me rechazó el escrito porque el término que debía emplear no era “desconexión del servicio eléctrico”, sino “inactivación”. Reparé dicho error y al volver a introducir el documento, la empleada me dijo que “además de estar al día con la empresa debía llevar fotocopia de la Escritura de la casa; fotocopias de documentos de identidad; comprobante de parte de mi hija (la propietaria de la casa) de que soy su padre (?) y que mi hija me autorizara por escrito para realizar esas gestiones”.
Cuando se solicitó la instalación del servicio eléctrico se entregó a Unión Fenosa copia de la escritura de la casa, por lo que no me explico para qué quieren nueva copia, pero la empleada me aclaró: “que por cada diligencia que se realice en la empresa (solicitar servicio o la inactivación del mismo), se tiene que llevar una copia de la escritura de la casa.
Me parece que esto es bastante sospechoso, ya que con qué intención la empresa quiere empapelarse con miles de escrituras de abonados a dicha empresa en todo el país.
Como en la casa no hay habitantes, el 14 de octubre del 2002, llegó el recibo por la cantidad de C$146.70 (el mínimo) y el 13 de noviembre llegó el recibo por la cantidad total de 150.87 y sin haberse gastado un solo kilowats, se pone en el recibo un estimado de C$752.50 y el resto en otros rubros y me consta que el medidor de energía no marcó nada, cosa que me lo dijo el lector de medidores y me aconsejó que encendiera una bujía por una hora diaria, porque si no la empresa me pondría un estimado a su gusto y antojo, como en verdad sucedió.
No considero que la actitud de Unión Fenosa sea una simple arbitrariedad, sino que lo califico como algo más grave contra los bolsillos del pueblo.