Dos niños nicas mueren quemados en Costa Rica

Menores de 2 y 4 años quedaron solos en su casa Josue BravoEspecial para LA [email protected] La noche del viernes, el luto embargó a una familia nicaragüense de escasos recursos económicos en San Josecito de Cutris, San Carlos. Cerca de las ocho de la noche, dos niños perecieron cuando el cuarto donde dormían se incendió. […]

  • Menores de 2 y 4 años quedaron solos en su casa

Josue BravoEspecial para LA [email protected]

La noche del viernes, el luto embargó a una familia nicaragüense de escasos recursos económicos en San Josecito de Cutris, San Carlos. Cerca de las ocho de la noche, dos niños perecieron cuando el cuarto donde dormían se incendió.

Los hermanos Gabriel y Christopher Villareal, de 2 y 4 años, respectivamente, fallecieron asfixiados por el humo desprendido de las llamas, al parecer ocasionadas por el calor de un bombillo, informó la Policía de esa localidad.

El cuarto donde dormían era completamente cerrado y construido a base de cemento. La única puerta de salida hacia el resto de la casa estaba cerrada, por lo que los pequeños no tenían escape.

La versión policial se fundamenta en que cuando los cuerpecitos fueron encontrados, no presentaban lesiones de gran intensidad.

Carmen Luna, madre de los fallecidos, dijo que en el momento de la tragedia ella se encontraba en casa de una vecina pidiendo un poco de azúcar para preparar la leche. José Pérez, el padrastro, andaba en el pueblo comprando el alimento del día siguiente.

Luna agregó que ella dejó dormidos a Gabriel y Christo-pher sobre una vieja colchoneta de poliuretano. Cerca de ellos estaba un bombillo encendido y conectado a una extensión, por lo que seguramente el calor causó el incendio.

“Pienso que el calor de la bujía o algún cortocircuito de la extensión pudieron ocasionar el incendio”, dijo la madre. El primero en llegar a casa fue Pérez, quien al ver la humareda se dispuso a entrar y salvar sus pertenencias.

Al derrumbar la puerta observó que no sólo había perdido su ropa, frazadas, trastes y sillas, sino también a sus entenados.

“Jamás pensé que los chiquitos estaban adentro. Si he llagado más antes los salvo”, reflexionó.

La señora Luna lamenta que un fuerte aguacero no le permitiera salir a tiempo de donde su amiga. De lo contrario “el fuego no ocurre y mis niños estuvieran a salvo”.

El Organismo de Investigación Judicial de Ciudad Quesada inspeccionó el lugar para determinar las causas del accidente. De momento, no han obtenido los resultados.

Esta familia nicaragüense, es de escasos recursos económicos y vivía en San Josecito, donde cuidaba una finca.  

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