De prosperar los acercamientos con los paramilitares, sus tropas se concentrarían en zonas custodiadas por el Ejército, pero también por sus propias fuerzas. En la foto, el comandante Carlos Castaño, uno de los principales líderes de los “paras”, con sus hombres. (LA PRENSA/AP)

Paramilitares de Colombia cesan la lucha

El grueso de las tropas del grupo irregular de extrema derecha acata cese al fuego decidido por sus jefes para abrir el diálogo con el gobierno AP Y El Tiempo BOGOTA.- Comenzó el domingo una tregua indefinida de los bloques paramilitares mayoritarios de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), mientras el gobierno del presidente Álvaro […]

  • El grueso de las tropas del grupo irregular de extrema derecha acata cese al fuego decidido por sus jefes para abrir el diálogo con el gobierno

AP Y El Tiempo

BOGOTA.- Comenzó el domingo una tregua indefinida de los bloques paramilitares mayoritarios de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), mientras el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez gestiona diálogos para reanudar negociaciones con las dos principales guerrillas.

La tregua de los paramilitares busca abrir los espacios para una negociación política con el gobierno destinada a la desmovilización de ese grupo irregular.

El gobierno incluso debate la posibilidad de indultar a los jefes de los paramilitares —Carlos Castaño y Salvatore Mancuso— que están acusados de matanzas y otros crímenes atroces.

“Un proceso de paz no puede edificarse sobre la base de la impunidad”, advirtió del Defensor del Pueblo, Eduardo Cifuentes, quien sin embargo respaldó la posibilidad de abrir negociaciones con todos los actores del conflicto.

El presidente Álvaro Uribe Vélez no ha definido cuáles serían las condiciones para iniciar negociaciones con los paramilitares, pero dijo que “jamás se cerrarán las puertas de diálogo” para la búsqueda de soluciones políticas al conflicto interno.

CONTACTO CON GUERRILLAS IZQUIERDISTAS

Uribe dijo a periodistas el sábado durante una visita al municipio de Salgar, en el norte del país, que una vez regrese al país el Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, habrá un pronunciamiento sobre las condiciones para el diálogo político con los paramilitares. Restrepo se encuentra en La Habana en diálogos confidenciales con dirigentes del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Simultáneamente, Uribe anunció que lleva a cabo gestiones para buscar un “acuerdo humanitario” con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con el objeto de lograr la liberación de políticos, policías, militares y civiles secuestrados. Los secuestrados serían canjeados por guerrilleros presos.

“Con prudencia hemos dado todos los pasos por parte del gobierno para llegar a un acuerdo humanitario. Entendemos la angustia de sus familiares y amigos y la compartimos”, manifestó Uribe en un discurso en la población de Salgar.

EE.UU. AVALARÍA DIÁLOGO CON “PARAS”, PERO CON CONDICIONES

Según una fuente del Departamento de Estado, el interés real de la Administración Bush es reducir la violencia y acabar con el narcotráfico en Colombia.

El aval estaría condicionado a que no se “reencauche” a las autodefensas y no se genere impunidad.

Hasta ahora, y oficialmente, Estados Unidos ha guardado un silencio hermético frente a los contactos que lleva a cabo el gobierno de Álvaro Uribe Vélez con los paramilitares para una negociación.

Sólo un vago “apoyamos al gobierno colombiano en su esfuerzo por poner fin a al violencia”, y “dejemos que sea el secretario de Estado, Colin Powell, quien discuta el asunto cuando visite Colombia (esta semana)”, pronunció el miércoles el portavoz del Departamento de Estado, Philip Reeker.

Sin embargo, diversas fuentes consultadas en la cancillería estadounidense, la Casa Blanca, el Congreso y hasta ONG en Derechos Humanos afirman que, pese a que los paramilitares son una organización terrorista con profundos nexos con el narcotráfico, ven con “buenos ojos” dichos acercamientos, siempre y cuando produzcan resultados tangibles y verificables.

«QUEREMOS FIN DE LA VIOLENCIA Y EL NARCOTRÁFICO»

“Nuestro interés es que se reduzca la violencia y que se ponga fin al narcotráfico. Si hay un grupo realmente interesado en tomar este paso, sea las FARC, el ELN o las AUC, por supuesto que lo apoyaríamos”, afirma una alta fuente en del Departamento de Estado de EE.UU..

w De acuerdo con ella, si se dan las condiciones hasta podrían considerar sacar a los paramilitares de la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) de la que hacen parte desde el 11 de septiembre de 2001.

“Esta lista no es estática. Y ya en el pasado otras organizaciones han salido de ella cuando han demostrado con acciones que quieren abandonar las prácticas que los llevaron a ella. Es el caso de la OLP de Yasser Arafat, el IRA en Irlanda del Norte y otras”, afirma la fuente.

AVANCE PEQUEÑO, PERO AVANCE

El anuncio de las AUC de un cese de hostilidades es, por ahora, el mayor avance en el proceso de paz, que, sin embargo, cuenta con varios obstáculos, como un posible indulto, los crímenes cometidos, la presión internacional y el dinero en juego. Los acercamientos entre el Gobierno y representantes de las Autodefensas, las FARC y el ELN —filtrados estratégicamente a lo largo de esta última semana— revivieron en el país la esperanza de reanudar las negociaciones de paz y abrieron las compuertas del plan, que en esta materia, venía entretejiendo sigilosamente la Administración Uribe desde sus inicios.  

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