Elízabeth Romero [email protected]
Róger Humberto Munguía Sequeira, de ocho años, fue enviado al catecismo, pero como todo pequeño, primero se fue a la pulpería más cercana donde venden juegos pirotécnicos y se compró un paquete de triquitraque.
El niño pensó apresurar el paso para llegar más pronto, sin saber que el roce de las triquitraques y los fósforos, le causaría problemas. Las triquitraques le estallaron en el bolsillo.
“¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!”, aseguró el niño que repetía cuando fue sorprendido por los juegos que reventaban y que le provocaron quemaduras en su pierna izquierda.
La madre del infante, Martha Sequeira, refirió que por suerte el cura párroco de la Iglesia de Nejapa, comunidad donde habitan, escuchó los gritos del niño y llegó en su auxilio, mientras ella en su trabajo desconocía lo que ocurría.
Fue por la tarde cuando llegó a su vivienda que encontró al niño con las quemaduras en su piernita. El pequeño Róger Humberto fue conducido al hospital Fernando Vélez Paiz, donde fue internado.
El director del centro asistencial, doctor Julio César Flores, expresó que éste es el primer caso que registran a la fecha. Sin embargo, recordó que con el inicio de los rezos del novenario dedicado a la Purísima Concepción de María, comúnmente estos casos tienden a incrementarse, por lo que los médicos están preparados a prestar ese servicio durante estas fechas festivas que inician con la Gritería.
“Estamos esperando mayor afluencia, ya se oyen las bombas por Managua, normalmente la próxima semana es cuando hay mayor incidencia”, sostuvo el galeno.
Debido a ello el doctor Flores dijo que es importante que los padres tomen en cuenta las recomendaciones efectuadas año con año para evitar desgracias que lamentar.
Destacó que los padres no deben entregarle dinero a los niños para que compren estos artefactos con pólvora, como tampoco deben permitirles que carguen fósforos en los bolsillos y sobre todo si verifican que mantienen en su poder algún juego pirotécnico.
“Como padres asumamos esa responsabilidad para evitar ese tipo de tragedias. Es importante la prevención”, afirmó el doctor Flores, quien expresó que la venta de la pólvora a menores debería ser estrictamente controlada al igual como sucede con el licor.