Emilio ZambranaCORRESPONSAL/[email protected]
El agricultor granadino José Luis Gross Solari recurrió a la señora Martha Cecilia Sequeira Ocón, y le solicitó un préstamo de 3,015 dólares, en el año 1998, a pagarse en un plazo de un mes y poniendo como garantía un vehículo marca Toyota año 1985. Hasta allí todo iba bien, hasta que se venció el plazo y la señora Sequeira empezó a tratar de recuperar su dinero.
ENTRETELONES DEL CASO
Documentos en mano, doña Martha mostró a LA PRENSA la escritura que libró el recién fallecido abogado granadino Tito Abea, en donde Gross Solari se comprometía a cancelar lo adeudado. Cuando ella empezó a reclamarle el pago, Gross Solari, según la señora Sequeira, comenzó a evadir la responsabilidad de pago.
Cansada de tantas llamadas telefónicas, decidió llevar el caso a los Juzgados de esta ciudad, confiando en la justicia y, valiéndose del documento en el cual el agricultor se comprometía a cancelar el préstamo.
Los dos juicios promovidos por la señora Sequeira fueron favorables y un tercero promovido por el deudor, también fue a su favor, pero aún no recupera su dinero.
Sequeira Ocón introdujo una demanda ejecutiva corriente con acción de pago, la que fue aprobada por la doctora Adriana María Cristina Huete, Juez Civil del Distrito de Granada.
DOS SUBASTAS Y NADA DEL PAGO
La jueza ordenó se subastara el vehículo primero, y luego al subir las costas legales, Sequeira solicitó el embargo y la posterior subasta de una propiedad cuyo precio base fue de 5 mil 19 dólares, según rola en los expedientes del caso. “Como nadie compró el vehículo, se le adjudica en calidad de pago”, dijo la jueza Huete y agregó que al no haber postor se le adjudicó la propiedad a la demandante, de acuerdo a una decisión tomada por el entonces Juez Suplente José María Borgen, quien redactó la escritura de la propiedad.
Ambas subastas fueron publicadas en el diario oficial La Gaceta, según documentos en poder de LA PRENSA. Al empezar la subasta de la propiedad aparece en escena el señor Gross, quien de acuerdo a la jueza Huete, “jamás compareció en todo el proceso”.