Cafetales sin cortadores

María Antonia López M. yMayda Isabel Melé[email protected] Matagalpa y Jinotega.- Los productores de los principales departamentos cafetaleros del país están afligidos por la falta de mano de obra para iniciar la cosecha 2002-2003, situación que amenaza con afectar considerablemente la producción, estimada en unos 700 mil quintales en la zona. Birgany Muñoz, quien labora en […]

María Antonia López M. yMayda Isabel Melé[email protected]

Matagalpa y Jinotega.- Los productores de los principales departamentos cafetaleros del país están afligidos por la falta de mano de obra para iniciar la cosecha 2002-2003, situación que amenaza con afectar considerablemente la producción, estimada en unos 700 mil quintales en la zona.

Birgany Muñoz, quien labora en la hacienda La Amancia, ubicada en el sector de El Tuma, Matagalpa, indicó que la ausencia de mano de obra es un problema generalizado en todas las fincas.

Para suplir la demanda, en esta hacienda tratan de convencer a los cortadores que limpian caminos, a que trabajen los fines de semana en los cafetales, cuando no realizan la otra labor.

Sin embargo, esa medida es insuficiente pues el problema central es que hay una fuerte competencia entre los finqueros por obtener mano de obra. “La producción se está cayendo, si cae lluvia en estos días, el café se nos va al suelo”, dijo alarmado Muñoz.

Pero también la falta de financiamiento está causando estragos. Felipe Antonio Centeno, propietario de la finca El Regalo, ubicada en la comarca Brijagual, del municipio de Yalí, en Jinotega, dijo que su propiedad tiene 30 manzanas de extensión y apenas necesita 10 trabajadores pero sólo tiene capacidad para emplear cuatro.

“No hay con qué trabajar porque no hay financiamiento”, recalcó tras señalar que a su finca llegan los obreros a pedir trabajo, pero él no tiene con qué pagarles debido a que no tuvo acceso a ningún préstamo de parte de la cooperativa que funciona en su localidad, porque ya está endeudado.

“Yo me ayudaba un poco con el programa de Alimentos por Trabajo, pero ya finalizó”, subrayó. El programa en mención facilitaba granos básicos y aceite a los dueños de propiedades para que éstos lo repartieran entre sus trabajadores, por lo que sólo debían pagar la jornada laboral.

Centeno asegura que en su caso, cuando le entregaban esta ayuda, él sólo pagaba 20 córdobas diarios a sus obreros, pero ahora le correspondería pagar 30 córdobas por día, seis días a la semana y no puede hacerlo aunque quisiera.

Sin embargo, el ministro Agropecuario y Forestal, José Augusto Navarro, rechazó que la mano de obra no pueda ser contratada por falta de financiamiento puesto que, según él, si el productor lleva aunque sea una parte de la producción a cualquier beneficio, éste aceptaría entregarle un adelanto pues está dejando el grano en prenda.

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